eSIM Marruecos 2026: qué red te toca, qué vende el mostrador y qué no resuelve ninguna tarjeta de datos
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Última actualización: 27 de octubre de 2026 | Tiempo de lectura: 20 minutos
Marruecos va a 60,31 Mbps de media: la primera suposición que hay que tirar
La idea de que en Marruecos hay que conformarse con internet lento se cae con un dato. La mediana de descarga móvil en el país cerró 2025 en 60,31 Mbps, según las cifras de Ookla que recoge el informe Digital 2026 de DataReportal.
Esa cifra supera la media de varios países europeos, y creció 19,42 Mbps en doce meses, un 47,5 %.
La eSIM Marruecos que se compra desde España no cambia ese dato: cambia lo que haces con él. El país tiene 57,1 millones de líneas móviles activas para una población de unos 38 millones, es decir un 148 % de penetración, y 35,5 millones de personas usan internet, el 92,2 %.
Traducido a tu viaje: la red no es el problema. El problema es el producto que compras, la ventana de validez que aceptas y el momento en que lo instalas.
La segunda cifra explica casi todas las quejas. La mediana fija es de 55,89 Mbps, prácticamente la misma que la móvil.
Las ciudades de un itinerario normal —Marrakech, Casablanca, Rabat, Fez, Tánger, Agadir, Chefchaouen, Essaouira— no son el problema: en todas ellas la red móvil va muy por encima de lo que pide un mapa.
Cuando la red fija y la móvil empatan, significa que el móvil no es el pariente pobre: en un riad con muros de piedra el wifi suele ser peor que los datos, y la gente concluye que el operador va mal cuando el que va mal es el router del patio.
De eso trata esta página: de qué compra cada tipo de viajero, qué vende exactamente el mostrador del aeropuerto, por qué el mismo plan de 20 GB puede ser una ganga o un error, y qué sigue sin resolverse con ninguna tarjeta de datos, por buena que sea.
Tres operadores y tu eSIM solo te enseña el nombre de uno
En Marruecos hay tres redes: Maroc Telecom, inwi y Orange. Las tres cubren las ciudades grandes con holgura, y las tres se comportan distinto fuera de ellas.
La diferencia está en cuántas veces la conexión se mantiene, que es lo que notas en un tren o en una carretera de montaña, y no en la mediana nacional.
El detalle que casi nadie mira al comprar: la mayoría de las marcas internacionales no dicen de qué red revenden. Su página de producto habla de las mejores redes locales sin nombrar ninguna.
No es una mentira, es cómo funciona el mercado mayorista: la marca compra capacidad a un agregador, el agregador a un operador, y el operador puede cambiar sin que la web se actualice.
La consecuencia práctica conviene entenderla antes de pagar. Cuando eliges marca solo por precio, la red no forma parte del producto: es lo que toque en la semana en que viajas.
Si tu viaje es Marrakech, Casablanca, Rabat y Fez unidas en tren, da igual. Si es un recorrido por carretera con tramos largos entre ciudades, no da igual.
La forma de resolverlo es elegir un perfil que pueda registrarse en más de una red y cambiar a la más fuerte donde estés.
No es un truco de marketing: es la diferencia entre casarte con una antena durante doce días o dejar que el teléfono elija.
El detalle de qué red usa cada marca está en la comparativa de operadores, que entra nombre por nombre.
Llegas a Marrakech a las 23:40 y el mostrador está cerrado
El aeropuerto de Marrakech Menara tiene mostradores de las tres operadoras en la zona de llegadas, y funcionan bien de día. El problema es el horario del vuelo, no el mostrador.
Si aterrizas en el último turno de la noche, te encuentras con dos mostradores cerrados y una cola de una hora en el que queda abierto, con dos personas delante discutiendo el precio de un bono que no incluye lo que creían.
A esa hora, la alternativa es el wifi del aeropuerto, que existe y funciona, y una eSIM ya instalada que se conecta sola al salir.
La cuenta es sencilla. Instalar el perfil en casa cuesta cinco minutos y no depende de nada. Comprarlo al llegar cuesta entre veinte y sesenta minutos, según el vuelo, más el registro con pasaporte y la cola.
Para un viaje de cinco días, esa hora es una comida en Jemaa el-Fna o una siesta antes del primer paseo.
Casi ninguna guía menciona el matiz: la primera hora en Marrakech no es cuando más datos necesitas, es cuando más datos consumes sin darte cuenta.
El móvil sale del modo avión, sincroniza fotos, actualiza aplicaciones, descarga correo de dos días y busca redes. Si el perfil está mal configurado, ese arranque se come medio giga antes de que hayas salido del aparcamiento.
Si cruzas en ferry a Tánger Med, la eSIM tiene que estar puesta antes de embarcar
Una parte importante de los viajeros españoles no llega en avión.
Cruza por Algeciras o Tarifa, con coche o sin él, y ahí el problema del primer minuto cambia de sitio: no llegas a un aeropuerto con wifi, llegas a un puerto con cola, y en temporada alta, con la Operación Paso del Estrecho, a una cola de varias horas.
En el barco no hay red marroquí todavía, y en el puerto de Tánger Med el wifi es irregular y está lleno.
Si tu plan depende de comprar la tarjeta al otro lado, el tramo entre el embarque y el primer taxi se hace sin mapa, sin traducción y sin poder avisar a quien te espera.
La ruta más común, Algeciras a Tánger Med, dura alrededor de una hora y media según la naviera, y hay salidas frecuentes a lo largo del día. La de Tarifa a Tánger ciudad es más corta, en torno a una hora, y deja a pie de medina.
Desde Almería y Motril salen las líneas hacia Nador y Melilla, que es la opción natural si el viaje empieza por el Rif.
Los horarios y tarifas cambian por temporada, y las dos navieras que cubren la línea publican sus propias frecuencias: FRS y Trasmediterránea las tienen en abierto.
La consecuencia práctica es que la eSIM se instala en España, con el wifi de casa, y se deja desactivada como línea hasta que el barco atraca.
En el momento en que el teléfono pilla red marroquí, se activa la línea, se pone como línea de datos y se enciende el roaming de esa línea concreta. Hecho así, el primer taxi de Tánger ya te encuentra.
El mostrador vende 30 días para un viaje de 5: 70, 120, 200 y 320 dirhams
Aquí está el malentendido que cuesta más dinero en este país. Los productos de las operadoras marroquíes para visitantes no están diseñados por días, están diseñados por meses. La escalera típica del operador dominante, consultada en octubre de 2026, es esta:
| Producto | Precio | Datos | Validez | Para quién está hecho |
|---|---|---|---|---|
| «Essentiel Social» | 70 DH | 1 GB + apps sociales sin límite | 30 días | un mes de mensajería |
| «Essentiel» | 120 DH | 20 GB | 30 días | un mes de uso normal |
| «Essentiel Plus» | 200 DH | 45 GB | 30 días | un mes de uso intenso |
| «Essentiel Max» | 320 DH | ilimitado | 14 días | dos semanas de llamadas y datos |
Todas las filas son mensuales menos la última, que es quincenal. No hay tramo de cinco días, ni de fin de semana, ni forma de comprar veinte gigas para seis días a la sexta parte del precio.
O compras un mes y usas una sexta parte, o compras un perfil de viaje que está modelado en días. Conviene añadir que la tarjeta del mostrador es prepago: pagas por adelantado, no hay contrato ni factura mensual, y no hay forma de que te cobre de más sin que lo veas.
Los 120 dirhams son unos doce dólares por veinte gigas durante treinta días. Un visitante de cinco días gasta quizá tres de esos gigas y abandona veinticinco días de validez.
Por giga, el producto local sigue siendo imbatible. Por viaje, has pagado doce dólares por algo de lo que vas a usar una cuarta parte, más un registro con pasaporte y una cola.
No es un argumento contra la tarjeta local. El argumento es otro: leer la validez con el mismo cuidado que los gigas, que es lo que casi nadie hace.
Una bolsa de 20 GB que caduca antes de que termines el viaje es una bolsa de 12 GB con un problema de marketing.
70 dirhams compra WhatsApp, no compra Google Maps
El tramo más barato es el que más te van a recomendar en el mostrador, y el que más probablemente te deje sin datos al segundo día. Lo venden con la fórmula «datos ilimitados», que en este producto significa otra cosa.
Setenta dirhams compran un giga de internet general más uso sin límite de las aplicaciones sociales: WhatsApp, Instagram, Facebook, Messenger, X. Léelo otra vez con un mapa en la cabeza. Google Maps no es una aplicación social.
Tampoco lo son el correo, la confirmación del hotel, la aplicación de traducir ni la ventana del navegador donde compruebas si la puerta del riad es la de la izquierda. Todo eso sale del único giga.
Un giga es más o menos un día de navegación y mensajería, o cuatro horas de subir fotos, o veinte minutos de vídeo.
Así que el tramo de 70 dirhams es un plan de mensajería con un plan de datos pequeño detrás, y es buena compra si lo que haces es mensajería.
Si tu viaje va sobre el mapa, es el tramo equivocado, y el mostrador no te lo va a decir. El salto a 120 dirhams es el mayor de toda la escalera: dieciséis veces más datos generales por menos del doble de precio.
Ese tramo sale a unos seis dirhams el giga, por debajo de la media nacional, que Cable.co.uk sitúa en torno a 0,63 dólares por giga para el conjunto del país. Una frase rara de escribir sobre un producto turístico, y cierta.
Merece un párrafo aparte la trampa del nombre. Ilimitado social no significa datos ilimitados con las apps sociales priorizadas. Significa que esas aplicaciones concretas no descuentan de la bolsa y todo lo demás sí.
Los dos productos que llevan la misma marca se comportan de forma opuesta: uno es mezquino con lo que el viajero necesita y el otro es generoso con lo que el viajero hace por la noche.
120 dirhams por 20 GB son 6 dirhams el giga, y aun así puede no convenir
Seis dirhams por giga son unos sesenta céntimos de dólar. Ninguna marca internacional se acerca a ese número, y las comparaciones que lo discuten suelen mezclar un producto de mes con uno de tres días.
Entonces, ¿cuándo no conviene? En cuatro situaciones muy concretas, y ninguna tiene que ver con el precio.
La primera es la validez. Si tu viaje dura cinco días, compras veinticinco días que no vas a usar. Si dura tres semanas, compras exactamente lo que necesitas y el cálculo se invierte.
La segunda es el registro. La tarjeta de operadora exige pasaporte y alta presencial, y desde 2014 la norma marroquí obliga a identificar la línea.
Son diez minutos si la cola está vacía y cuarenta si no. Para un viaje largo, diez minutos es nada. Para un fin de semana, es un porcentaje del viaje.
La tercera es la red única. Una eSIM de operadora te ata a esa red durante toda la estancia. En Marrakech, Casablanca, Rabat y Fez las tres redes van bien y da igual.
En un recorrido con tramos de carretera, la que te tocó puede ser la que peor se comporta en el tramo que más te importa.
La cuarta, que casi nadie considera: la recarga. Con un producto de operadora, cuando se acaba la bolsa compras una tarjeta de recarga o un código impreso y lo conviertes por USSD. Con un perfil de viaje, se recarga desde la aplicación.
Son dos procesos que no se mezclan, y descubrirlo en el tercer día de un viaje de dos semanas es el tipo de detalle que solo aparece cuando los datos se paran.
Cinco noches en Marrakech gastan 2 GB: la cuenta que decide
Las estimaciones de consumo en este mercado suelen equivocarse en la misma dirección: suponen que el turista ve vídeos. Casi nunca es así.
Navegar y mensajería son casi gratis. Una hora de mapa abierto caminando son unos pocos megas. Un día de taxis y aplicaciones de transporte por Marrakech no llega a cincuenta. Mensajes, entradas, búsquedas de restaurantes y una aplicación de traducir no suman nada que merezca contarse.
Las fotos son el primer coste real, y solo si las respaldas con datos en lugar de con el wifi del riad. Mil fotos son dos o tres gigas de subida.
Si dejas la copia automática encendida y no te conectas nunca al wifi, ahí se va la bolsa el cuarto día.
El vídeo es donde se hace el número. Una hora de vídeo en streaming son entre medio giga y giga y medio según calidad. Media hora de videollamada son unos cientos de megas.
Un feed social con reproducción automática consume más en una tarde que una semana de mapas, y sin que lo notes.
Con eso, un viaje de cinco noches en Marrakech con wifi decente en el riad, tres excursiones de un día, transporte por aplicación por la noche y fotos respaldadas al volver, se queda en unos dos gigas. Y bajaría de giga y medio apagando la copia de fotos.
Tres compras encajan en ese viaje. El tramo de 70 dirhams falla, porque el mapa no es una aplicación social.
Los 120 dirhams lo cubren cuatro veces y te dejan cargando un producto mensual para una necesidad de cinco días. Un perfil de viaje de tres gigas lo cubre justo, sin sobrante y sin registro.
La respuesta correcta aquí es la tercera, y no porque el producto local sea malo. El motivo es la forma: el producto local dura un mes y tu viaje dura cinco días.
Una eSIM Marruecos comprada antes de salir cubre ese viaje sin registro y sin cola; la cuenta completa, marca por marca, está en la comparativa de eSIM para Marruecos.
Dos semanas, cuatro ciudades y una videollamada diaria
Cambia el viaje y la aritmética cambia con él. Dos semanas, Marrakech a Casablanca en tren, luego Rabat, luego Fez, con un par de excursiones y una llamada de trabajo cada mañana.
El total se mueve entre ocho y doce gigas de uso corriente, y la videollamada es la que empuja la cifra: una hora diaria de conferencia son unos dos gigas por semana ella sola. A esta duración el producto de operadora empieza a ser competitivo de verdad.
Veinte gigas por 120 dirhams es más datos de los que el viaje necesita a un precio que ninguna marca internacional iguala, y el registro con pasaporte es un coste de diez minutos que se paga una vez.
Con un perfil de viaje a esta duración no compras datos: compras la ausencia de cola y la capacidad de caer sobre la red que mejor funcione según te muevas.
El segundo punto merece su propia frase, porque es el argumento real a favor de un perfil multi-red en este país: las tres operadoras están cerca sobre el papel y no están cerca en la carretera.
El tramo Marrakech–Casablanca en tren es el mejor test que puedes hacer sin buscarlo. Son unas dos horas y media con cobertura intermitente en los cortes de terreno, y es donde una red con buena consistencia se nota y una red con buena mediana no.
Por eso la comparación de operadoras se hace con la columna de consistencia y no con la de velocidad punta.
Tu tarifa española no cubre Marruecos: el bono de día y la trampa del segundo plano
Marruecos no forma parte del roaming europeo. La tarifa que usas en Portugal o en Francia no se aplica aquí, y el móvil lo sabe: en cuanto cruzas, entra en zona de tarifa internacional.
La consecuencia no es solo el precio, es el momento en que se activa.
Los bonos de día se disparan cuando el teléfono usa datos, y el teléfono usa datos en segundo plano constantemente: sincroniza el correo, actualiza la ubicación, descarga mensajes de WhatsApp, renueva testigos de aplicaciones. Diez segundos con el navegador abierto pueden activar un bono completo.
La forma de evitarlo es la que casi nadie hace antes de embarcar: dejar la línea española activa solo para llamadas y mensajes, con los datos móviles desactivados en esa línea, y poner la eSIM como línea de datos.
En iPhone es un interruptor por línea dentro de Datos móviles; en Android está en la administración de SIM y cambia de nombre según el fabricante, pero la lógica es la misma.
Un tercer ajuste ahorra sustos y está escondido: algunos móviles permiten que la línea de datos cambie automáticamente a la otra cuando la principal no tiene cobertura.
Si eso está activo y tu eSIM pierde señal en una medina, el teléfono puede decidir usar la línea española para datos y facturarte el bono sin preguntar.
Se llama parecido a permitir cambio de datos móviles y conviene dejarlo desactivado.
Para quien viaja mucho a Marruecos, la alternativa es una tarifa con bono internacional contratado antes de salir.
Funciona, es más cómoda y casi siempre sale más cara por giga que un perfil local: el bono se paga por días y el perfil se paga por gigas.
Sin número marroquí el riad no te llama: tres casos concretos
Un perfil de datos para Marruecos te da internet, no un número marroquí. La limitación más consecuente del producto merece decirse antes de las tablas de precios.
En concreto: un restaurante no puede llamarte para confirmar, un riad no puede avisarte de que la habitación está lista antes, un conductor no puede localizarte cuando el punto de encuentro es ambiguo, y cualquier sistema de reservas que pida un móvil local rechazará el tuyo o lo aceptará y no lo usará nunca.
Tu número de casa sigue vivo para llamadas y mensajes en tarifa internacional, y quien quiera te localiza por ahí.
Falla en cambio ser tú la persona a la que un negocio marroquí intenta llamar, porque no van a marcar un número extranjero para decirte que el taxi está abajo.
Tres situaciones donde esto muerde, y qué hace la gente.
El riad. La mayoría se comunica por WhatsApp, que necesita datos y no un número, así que normalmente va bien. El caso que falla es la casa antigua que solo tiene teléfono fijo y te llama de vuelta al número que diste en la reserva: si ese número es tu móvil español y no atiendes llamadas en roaming, te quedas esperando donde no es.
El conductor del traslado. Los traslados contratados por agencia suelen venir con un conductor que llama al llegar. Da tu número español a la agencia y asegúrate de que puede recibir llamadas en roaming, o acepta que vas a ser tú quien llame por una aplicación de datos.
La reserva que insiste. Algunos sistemas de reserva de restaurantes y ciertos mostradores de viajes nacionales piden un móvil marroquí. No hay vuelta que darle sin comprar una línea local, y ninguna cantidad de datos sustituye a un número.
Si tu viaje consiste en que te recojan, te lleven o te llamen de vuelta, o mantienes tu línea española contestando, o compras una eSIM de operadora con número.
El precio de esa opción frente a los datos que dejarías de comprar está en la guía de operadoras de Marruecos.
60 Mbps en la calle y nada detrás de un muro de 60 centímetros
La insignia de 5G, comercial en el país desde noviembre de 2025, no cambia esta parte de la conversación: donde hay 5G va más rápido y donde no caes a una capa 4G que ya sostiene un mapa, una llamada y una subida de fotos.
El único sitio donde las cifras de cobertura de Marruecos dejan de ser abstractas es una medina. Las medianas por ciudad son excelentes, y ninguna sobrevive al contacto con un muro de piedra de sesenta centímetros.
Aquí la latencia importa más que la bajada: un mapa que se redibuja depende de cuánto tarda la respuesta, no de cuántos megas por segundo tiene la antena. Las calles de una medina son un problema físico: piedra densa, pasos estrechos y una geometría que te pone detrás de un edificio en lugar de al lado de una antena.
De ahí salen dos consecuencias. La red con mejor consistencia es la que mantiene señal usable más adentro de esos callejones, y por eso el operador dominante sigue ganando la discusión de la medina.
Y ninguna red la mantiene en todas partes, así que el consejo práctico es el mismo en Marrakech, en Fez y en Tánger: descarga el mapa sin conexión antes de entrar, y trata la señal como un extra y no como un plan.
El wifi del riad es la otra mitad. Los muros gruesos también vencen al wifi, y el patio que tan bien se fotografía es un mal sitio para un router.
Prueba la habitación la primera noche y mueve el teléfono a la ventana antes de concluir que la red tiene la culpa. Un tercer factor no aparece en ninguna comparativa y decide más que la operadora: la planta.
Una habitación interior en un bajo rinde peor que una con ventana a la calle, y en un edificio de piedra la diferencia entre las dos es mayor que la que hay entre dos operadoras.
Instálala el martes en casa, no en la cola del avión
La instalación es un trabajo de cinco minutos y los errores tienen que ver con el momento, no con la técnica. Se instala en casa, con wifi y con el correo de confirmación abierto.
En iPhone el perfil aparece en Datos móviles como una línea propia; en Android está en la administración de SIM, y los nombres cambian según la capa del fabricante aunque la estructura no.
Activa la línea, elígela para datos móviles y enciende el roaming de esa línea en concreto. El tercer paso es el que la gente se salta, y un perfil activado sin roaming es un perfil que enseña barras y no mueve nada.
La pregunta del momento cambia según lo que compres. Con un perfil de viaje, instalar pronto no cuesta nada porque la validez empieza en la primera conexión en el país.
Con un producto de operadora, instalar pronto puede costar días de validez, porque cada una arranca el reloj en un sitio distinto: una espera una primera llamada saliente desde territorio marroquí, y la otra puede contar desde la emisión del código.
Una regla que vale para todos: no borres la eSIM marroquí para probar a reinstalarla. Algunos códigos QR son reutilizables y otros no, y los que no convierten un arreglo de cinco minutos en una visita a una tienda.
Si el perfil se porta mal, recorre los ajustes antes de eliminar nada; el orden de comprobación está en la guía de errores de activación y en el diagnóstico profundo de eSIM.
Si el móvil es de segunda mano o vino con un plan de operadora a plazos, comprueba antes de volar que admite un segundo operador.
Dos minutos en el verificador de compatibilidad y te ahorras el escenario en el que el perfil se instala y no se registra nunca.
Ceuta y Melilla: la eSIM marroquí se apaga al cruzar la valla
Este es el detalle que ninguna guía internacional recoge y que en España afecta a mucha gente: Ceuta y Melilla son territorio español en la costa marroquí, con redes españolas y reglas europeas.
Al cruzar la frontera, tu eSIM marroquí deja de tener servicio y entra tu línea española, porque técnicamente has vuelto a España. Para un turista que hace una excursión de un día desde Marrakech esto casi nunca aparece en el itinerario.
Para quien vive en Ceuta y cruza a Tetuán cada semana, es la pregunta central: qué comprar si el uso es de ida y vuelta constante. La respuesta depende de dónde pases la mayor parte del tiempo.
Si el 80 % de tu uso es en Ceuta, no necesitas una eSIM marroquí, necesitas tu tarifa española y un perfil pequeño para las horas del otro lado.
Si cruzas a diario por trabajo, un perfil que cubra los dos países resuelve el cambio de red sin que lo notes, y sale más barato que dos productos separados.
Un tercer caso es el del viajero que va de Algeciras a Tánger y luego sigue a Ceuta por la costa.
En ese caso el plan tiene que cubrir Marruecos y España en el mismo viaje, porque el tramo final es español. Un perfil solo de Marruecos muere en la valla y te deja sin mapa justo cuando estás buscando el puerto.
El ferry de vuelta a Algeciras y veinte días de plan sin usar
Al volver, la mayoría de la gente llega a casa con un plan a medio gastar y no hace nada con él. Dos cosas sí merecen dos minutos. La primera es la validez.
Un perfil de viaje comprado para quince días que usaste cinco sigue vivo si no lo borras, y sirve para el siguiente viaje si el rango de activación lo permite.
Algunas marcas dan una ventana de activación amplia que se cuenta desde la activación y no desde la compra, y en ese caso el perfil espera en el teléfono sin coste.
Otras empiezan a contar en el momento de la compra y caducan en el correo. La segunda es la limpieza.
Si no vas a volver, desactiva la línea y déjala instalada una temporada en lugar de eliminarla: eliminar es irreversible en los perfiles de un solo uso, y si el viaje se repite te toca comprar otro.
Si vas a volver en menos de un mes, dejarla activa pero desactivada como línea de datos no consume nada y no molesta. Y una advertencia que ahorra una factura: al llegar a España, comprueba que la línea de datos vuelve a ser la española.
Si el teléfono se queda con la marroquí seleccionada, verás cobertura y no navegarás, y el primer diagnóstico que se te ocurra será el equivocado.
Tres viajeros, tres compras: cuatro días, doce días y tres semanas
Con los números de arriba, el reparto queda así de claro.
| Viaje | Consumo realista | Qué conviene | Por qué |
|---|---|---|---|
| Cuatro días, Marrakech y una excursión | 1,5–2 GB | Perfil de viaje de 3 GB | El tramo de 70 DH falla por el mapa; los 120 DH son un producto mensual |
| Doce días, cuatro ciudades en tren | 8–12 GB | Perfil de 10 GB o el tramo de 120 DH | Con trabajo diario, la operadora empata en precio y pierde en flexibilidad |
| Tres semanas o más | 20–45 GB | Tarjeta de operadora de 200 DH | A cuatro dirhams y medio el giga, el registro se amortiza |
| Familia de cuatro | 6–8 GB en total | Dos perfiles y hotspot para los niños | Cuatro registros con pasaporte es la peor parte de la opción local |
| Cruza a Ceuta o Melilla | variable | Perfil que cubra España y Marruecos | Un perfil solo de Marruecos se apaga en la valla |
La última fila es la que más dinero ahorra y la que menos se consulta. La península y las dos ciudades autónomas comparten red con España, y un plan regional evita comprar dos productos para un viaje que es uno.
Para una familia, la opción que funciona es dos perfiles con bolsas generosas, uno por adulto, y los niños en hotspot cuando van juntos y en wifi cuando no.
Cuesta la mitad que cuatro registros y no crea un punto único de fallo, que es lo que de verdad arruina una tarde.
Cinco fallos de la primera hora, en el orden en que se prueban
Cuando el perfil está instalado y no navega, el orden importa más que la lista.
La línea está activada pero el roaming está apagado en esa línea. El roaming apagado es el más común con diferencia. El roaming se configura por línea, no de forma global, y una línea nueva suele llegar con él desactivado.
La línea no está elegida para datos móviles. Aparecen las barras, no se mueve nada, porque el teléfono sigue usando la línea española para datos.
El producto de operadora espera su paso de activación. En una operadora marroquí puede ser una primera llamada saliente; en un perfil de viaje normalmente no hay ningún paso.
El perfil se instaló en un móvil bloqueado. Un teléfono comprado a plazos con una operadora puede rechazar un segundo operador por completo. Dos minutos de comprobación antes de volar y no tiene arreglo después.
El APN. Va el último en la lista y es el que más gente toca primero. Los valores para las eSIM de las tres operadoras marroquíes están publicados y no hay que inventarlos; cámbialos solo si los cuatro pasos anteriores están descartados.
Recorre la lista en orden, reinicia una vez y solo entonces empieza a tocar ajustes de red. Si sigues a oscuras, la sala de llegadas suele tener wifi gratis, que basta para escribir al soporte de la marca y para pedir un taxi.
La secuencia de activación cubre los casos raros, y el diagnóstico de doble eSIM sirve si el problema aparece al convivir con tu línea española.
El bono de roaming español cuesta más que el viaje entero
Sin precios de marca, que cambian por país y por moneda de la tienda, la comparación honesta se hace por giga y por viaje.
| Camino | Precio de referencia | Por giga | Por viaje de 5 días |
|---|---|---|---|
| Tramo social de operadora | 70 DH | 1 GB general | 70 DH y el mapa fuera de la bolsa |
| Tramo de 20 GB de operadora | 120 DH | unos 6 DH | 120 DH por 3 GB usados y 25 días tirados |
| Tramo de 45 GB de operadora | 200 DH | unos 4,5 DH | sobredimensionado |
| Ilimitado de operadora, 14 días | 320 DH | sin límite nominal, con cubo diario | caro para cinco días |
| eSIM Marruecos de viaje, 3 GB | desde 3,99 $ por 1 GB | 2,5–4 $ en tramos bajos | 8–13 $ por 3 GB |
| Bono de roaming español | por días | el más caro de la tabla | suele superar el viaje entero |
La fila que sorprende es la última. El bono diario de una tarifa española se paga por días y se activa solo, y en un viaje de cinco días el total supera con frecuencia lo que cuesta un perfil de varios gigas para el mismo periodo.
El bono no es abusivo: su unidad de venta es el día, y la del perfil es el giga. La fila del ilimitado merece un aviso.
Ningún ilimitado de este país es infinito: siempre hay un tope de alta velocidad por día y, detrás, una velocidad reducida que cada marca esconde a su manera.
Comparar dos ilimitados por precio es comparar la parte que menos importa; lo que decide la experiencia es el cubo diario y a cuánto baja la velocidad cuando se agota.
La comparación marca por marca, con esas dos columnas, está en la guía para elegir eSIM en Marruecos.
Lo que una tarjeta de datos no hace: llamar, recibir y que te llamen
Con datos resuelves mapas, reservas, traducción, fotos y mensajería. Con datos no resuelves tres cosas, y conviene saberlas antes de pagar en lugar de descubrirlas en el peor momento.
Marcar un número marroquí. Un perfil de datos no tiene línea de voz, así que no puedes llamar a un restaurante, a un riad ni a un taxi desde el teléfono. La salida es WhatsApp cuando lo tienen, que en Marruecos es la mayoría, y la aplicación de transporte cuando existe en la ciudad.
Marcar emergencias desde el móvil. Los números de emergencia marroquíes no se marcan desde un perfil de datos. En la práctica hay dos planes B que la gente olvida: el teléfono de tu alojamiento, que siempre funciona, y las cabinas públicas, que en Marruecos siguen existiendo y son gratuitas para llamadas de emergencia. Si viajas con coche de alquiler por carretera, este es el párrafo que hay que leer dos veces.
Recibir un código de verificación en un número local. Todo lo que exija un móvil marroquí para verificar identidad queda fuera: entradas, algunas reservas, ciertos trámites. La alternativa es comprar una línea con número, y esa decisión es la que separa a un viajero de datos de un viajero con número.
El SMS es el otro límite: tu banco español manda el código de verificación a tu número español, no al perfil de datos, así que ese SMS no llega por la eSIM. Queda un cuarto caso que casi nadie prevé: tu banco español manda el código a tu número español, no al marroquí. Nada de eso es motivo para desactivar la línea española, y conviene tenerlo claro.
Si la desactivas para ahorrar batería, el día que necesites confirmar un pago con tarjeta vas a tener que reactivarla en el extranjero.
De dónde salen estos números y cuándo se consultaron
Las cifras de red son de Ookla, recogidas en el informe Digital 2026 de DataReportal: mediana móvil de 60,31 Mbps, mediana fija de 55,89 Mbps, 57,1 millones de líneas móviles y 35,5 millones de personas con internet.
Son datos de cierre de 2025, publicados en 2026, y la velocidad móvil subió un 47,5 % en el año.
Los precios de mostrador son del operador dominante y se consultaron en octubre de 2026. Son precios de referencia: cambian con las promociones y con la ciudad, y la escalera puede variar ligeramente entre una tienda del aeropuerto y una de la medina.
La referencia de precio por giga del conjunto del país sale del índice de Cable.co.uk, que sitúa a Marruecos en torno a 0,63 dólares por giga.
Su utilidad aquí es otra: deja claro que el producto local es barato de verdad, y que la discusión va de forma más que de precio. Los horarios de ferry y su duración son los que publican las navieras que cubren la línea, y cambian por temporada.
Los datos de penetración y de uso social no cambian la decisión, pero explican por qué WhatsApp es la infraestructura real del país: 22,8 millones de identidades en redes sociales para 38 millones de habitantes.
No hay precios de marcas internacionales en esta página, y es deliberado.
Cambian según el país desde el que compras y la moneda en que te cobran, y publicarlos en euros cuando la tienda cobra en dólares produce comparaciones que envejecen mal. El método para leerlos sí está, y no envejece.