eSIM Vietnam 2026: qué red te encuentras al aterrizar, qué vende el mostrador y qué no resuelve ninguna tarjeta de datos
📑 Tabla de contenidos
Última actualización: 27 de octubre de 2026 | Tiempo de lectura: 21 minutos
Vietnam va a 152,17 Mbps y en un año subió un 167 %
Un móvil español que aterriza en Noi Bai suele encontrar una red más rápida que la de su casa.
La mediana de descarga móvil en Vietnam cerró 2025 en 152,17 Mbps, según las cifras de Ookla que recoge el informe Digital 2026 de DataReportal. La mediana fija fue de 261,80 Mbps.
Lo llamativo no es el nivel, es la pendiente: 95,22 Mbps más en los doce meses que terminaron en agosto de 2025, un 167 % de subida. Pocos mercados del mundo se han movido así en un año.
La explicación no es misteriosa.
El 5G comercial arrancó en Vietnam en octubre de 2024 y en doce meses el país pasó de unos 57 Mbps de mediana móvil a 152,17, con las tres grandes redes ya encendidas.
La velocidad no subió porque sí: subió porque cambió la tecnología de acceso.
Para dimensionar el mercado: 137 millones de conexiones móviles activas para una población de unos 102 millones, un 134 % de penetración, y 85,6 millones de personas con internet, el 84,2 %.
El 100 % de esas conexiones ya se consideran de banda ancha. Vietnam no es un país donde falte red.
Una precaución con el dato de 152,17 Mbps: es la mediana nacional, no la de tu hotel ni la de la cala donde vas a pasar tres días.
En Hanói y en Ciudad Ho Chi Minh vas a estar por encima casi siempre. En la carretera de Ha Giang, entre pueblos de montaña, vas a estar por debajo y con cortes.
Y en la isla de Phu Quoc, en temporada alta, el número que manda no es el del país: es el de la antena que te toque.
La consecuencia práctica para quien contrata una eSIM Vietnam desde España es incómoda: la velocidad no es el criterio de compra.
Casi cualquier plan de datos que llegue a una red vietnamita va a ir rápido. Lo que decide el viaje es otra cosa, y está en las cuatro secciones siguientes.
El 5G llegó en tres tandas y no todas las tarjetas lo usan
Vietnam no encendió el 5G de golpe. Viettel lo comercializó en octubre de 2024, VinaPhone en diciembre del mismo año y MobiFone en marzo de 2025.
Cada operador desplegó a su ritmo y con su propia estrategia de espectro, y eso reparte la cobertura real de forma desigual.
Los números de despliegue a cierre de 2025 son de los que se dicen en una memoria anual y no en un folleto: más de 35.000 estaciones 5G en todo el país, frente a 184 que había dos años antes.
Viettel concentra alrededor del 80 % de esas estaciones, con 30.000 propias y cerca de 13 millones de abonados 5G.
La cobertura pasó de menos del 1 % del territorio a aproximadamente el 90 % en dos años. En febrero de 2025, el 31,9 % de los dispositivos con capacidad 5G ya estaba usando esa red, según Ookla.
Las mediciones de dos herramientas distintas explican el salto.
i-Speed, la herramienta del Ministerio de Ciencia y Tecnología, registró en octubre de 2025 una mediana de 318,57 Mbps de bajada y 71,73 de subida en la red 5G de Viettel.
En el primer semestre de 2025, Ookla midió 594,16 Mbps de mediana 5G en la red de Viettel y 165,03 Mbps para el conjunto de tecnologías en el país.
Un matiz que se pierde en las comparativas: esas cifras son de una red, no de tu tarjeta. Una eSIM de viaje alquila capacidad en una red concreta, y casi ninguna marca internacional dice en su ficha cuál es.
Si la ficha dice «las mejores redes del país» sin nombrar a Viettel, VinaPhone o MobiFone, no tienes información: tienes una frase de marketing. El segundo matiz es el móvil. El 5G necesita un terminal compatible y libre de bloqueo de operador.
Cualquier iPhone desde el XS y la mayoría de los Android vendidos en España desde 2021 lo son, pero un móvil de empresa con bloqueo o un terminal comprado en otro mercado puede no aceptarlo.
La comprobación se hace antes de pagar el plan, no en la cola del aeropuerto.
El móvil que ya tienes: dos comprobaciones y ninguna app
Antes de mirar planes conviene resolver una pregunta que llega tarde a casi todo el mundo: ¿tu teléfono acepta una eSIM? La respuesta está en los ajustes, no en una aplicación de terceros.
En un iPhone, la ruta es Ajustes, General, Información. Si el apartado muestra dos IMEI, el segundo es el de la eSIM y el terminal la admite.
En Android, la ruta cambia según la capa del fabricante, pero está siempre en Ajustes, Redes e internet, SIM: si aparece la opción de añadir una eSIM, el hardware está.
La lista de modelos que la admiten se consulta en la página de compatibilidad, sin instalar nada.
La segunda comprobación es el bloqueo de operador. Un móvil comprado a plazos con una operadora española puede estar bloqueado a esa red, y entonces no acepta ningún perfil ajeno.
Se comprueba intentando instalar un perfil de prueba o llamando a la operadora para pedir el desbloqueo, que en España es gratuito una vez cumplido el contrato.
Dos excepciones afectan a viajeros reales y conviene conocerlas: los iPhone comprados en China continental no tienen ranura para eSIM y los modelos de esa región tampoco la admiten; y algunos móviles de empresa llevan perfiles de gestión que impiden añadir líneas personales.
Con las dos comprobaciones hechas, la elección del plan es una decisión de precio y de prisa. Sin ellas, es una apuesta.
Cuatro formas de salir del aeropuerto con datos, y una que cambió en 2026
Antes de mirar precios, ordena las opciones. Hay cuatro caminos para tener internet en Vietnam desde que aterrizas, y en 2026 uno de ellos cambió de forma:
| Camino | Precio orientativo | Tiempo en destino | Qué te da | Qué te quita |
|---|---|---|---|---|
| eSIM internacional | 1,99–40,99 $ según gigas y días | 0 minutos | Datos al aterrizar, tu número español intacto | No tienes número vietnamita |
| eSIM turística de Viettel | 60.000–150.000 VND + precio de la SIM | 5–20 minutos de trámite | Datos baratos, número local, 5G | Pasaporte físico y registro eKYC |
| SIM física en mostrador | Igual que la anterior | 5–40 minutos según la cola | Lo mismo, en plástico | El mismo trámite, más la cola |
| Roaming de tu operador español | Tarifa por zona y día | 0 minutos | Tu misma tarifa y tu mismo número | Factura diaria mientras dure el viaje |
La novedad de 2026 es la segunda fila. Hasta hace poco, comprar una tarjeta SIM Vietnam significaba hacer cola y entregar el pasaporte.
Hoy Viettel vende eSIM turísticas con paquetes de 7, 15 y 30 días, y el trámite se puede empezar por su cuenta. El plástico dejó de ser el cuello de botella.
El cuello de botella es otro, y es el tema de la sección siguiente: el registro. Una eSIM local no es un producto que compras y usas, es un producto que compras, registras y usas.
Si el registro falla, la línea funciona una noche y se apaga. Ese detalle cambia el cálculo.
Una eSIM internacional cuesta más por giga y no te da número vietnamita, pero llega instalada y no depende de que un empleado fotocopie bien tu pasaporte a las once de la noche.
Quien ya haya descartado el trámite tiene los planes para Vietnam desde 1,99 dólares, y la comparativa de marcas hace la división por giga que casi ninguna ficha publica.
La eSIM local existe: el problema ya no es el plástico, es el registro
Durante años el debate fue «SIM física o eSIM». En Vietnam ese debate se ha quedado viejo, y la pregunta útil ya es otra: cómo conseguir una eSIM en Vietnam sin perder la mañana en un mostrador.
Los tres operadores venden eSIM, y Viettel tiene una línea específica para turistas con paquetes publicados. Lo que sigue igual es la ley. Toda línea móvil en Vietnam, física o digital, tiene que estar asociada a una identidad verificada.
La norma viene del Decreto 49/2017/ND-CP y de las regulaciones de ciberseguridad que vinieron después, y desde 2018 los operadores están obligados a desactivar los números que no estén registrados.
Para un visitante extranjero, eso se traduce en tres cosas concretas:
- Pasaporte físico, no una foto. Ni una copia, ni una captura en el móvil, ni el DNI. El mostrador necesita el documento en la mano.
- Un registro que puede fallar en silencio. La línea se activa, funciona esa noche y se desactiva en 24 o 48 horas si la verificación no cuadra. La causa más común es una foto borrosa de la página de datos o un nombre mal transcrito.
- Una solución que no está en tu teléfono. Si la línea muere al segundo día y el móvil sigue con cobertura, el problema no es el APN: es el registro. Se vuelve al mostrador emisor con el pasaporte y el envoltorio.
Por eso una eSIM de distribuidor que promete «registro incluido, sin pasaporte» es, en Vietnam, el producto con más probabilidad de dejar de funcionar el día dos.
Alguien tiene que registrar la línea, porque el operador responde legalmente por ella. Si el vendedor no lo hizo, el que pierde el dinero eres tú.
Y por eso también hay viajeros que, sabiendo todo esto, siguen comprando una eSIM Vietnam internacional: no es que sea más barata, es que no depende de un trámite que se puede torcer.
El Decreto 49 en la práctica: pasaporte en mano, selfie en vivo y cinco pasos
La norma se entiende mejor en el mostrador que en el BOE vietnamita. El flujo real tiene dos versiones. La primera es presencial.
Entregas el pasaporte, el empleado lo fotocopia, te registra la línea en el sistema, elige contigo el paquete y te entrega un QR de eSIM o una tarjeta física. Entre cinco y quince minutos si la cola es corta.
La segunda es autoservicio. Escaneas el código del envoltorio, fotografías la página de datos del pasaporte, te haces una selfie en vivo que se compara con esa foto y firmas el contrato digital.
Son cinco pasos, y el sistema no perdona: si la selfie no coincide o el nombre lleva una tilde de más, el registro queda incompleto.
Las dos versiones tienen el mismo final: una línea asociada a tu pasaporte, con un número vietnamita y una fecha de caducidad ligada a tu estancia. Dos cosas que conviene hacer bien en ese momento, porque después cuestan más:
- Guardar el recibo y el envoltorio. Si la línea falla en los dos días siguientes, son la prueba de cuándo y dónde se registró.
- Comprobar el número antes de salir del aeropuerto. Una llamada o un mensaje a otro teléfono confirma que la línea está viva y registrada. Si sale «no disponible», mejor resolverlo allí que en un hotel de Hoi An.
El registro no es un obstáculo burocrático menor: es la razón por la que el producto local es barato y el internacional es cómodo. Cada uno paga en la moneda que tiene.
Los paquetes de Viettel, con la división hecha
La tabla que publica Viettel para turistas tiene seis productos, y la diferencia entre ellos no es el precio: es lo que incluyen y cómo se reparten los gigas.
Uso el tipo de cambio que la propia ficha de Viettel sugiere, 25.000 VND por dólar, para que las cuentas se puedan repetir:
| Paquete | Vigencia | Datos | Precio | Por día | Por giga |
|---|---|---|---|---|---|
| 5G60T | 7 días | 5 GB al día (35 GB) | 60.000 VND ≈ 2,40 $ | 0,34 $ | 0,069 $ |
| 5G80T | 15 días | 5 GB al día (75 GB) | 80.000 VND ≈ 3,20 $ | 0,21 $ | 0,043 $ |
| 5G150T | 30 días | 5 GB al día (150 GB) | 150.000 VND ≈ 6,00 $ | 0,20 $ | 0,040 $ |
| 5G60H | 7 días | 15 GB totales | 60.000 VND ≈ 2,40 $ | 0,34 $ | 0,160 $ |
| 5G120H | 30 días | 1,5 GB totales + 30 min | 120.000 VND ≈ 4,80 $ | 0,16 $ | 3,20 $ |
| 5G180H | 30 días | 5 GB al día + 30 min + 15 min | 180.000 VND ≈ 7,20 $ | 0,24 $ | 0,048 $ |
Dos avisos antes de sacar conclusiones. El primero: la tarifa del paquete no incluye el precio de la SIM. Viettel lo dice en su propia ficha con un asterisco.
El importe de la tabla es lo que pagas por el paquete de datos; la tarjeta o el perfil se cobra aparte en el mostrador. Cuando compares con una eSIM internacional, suma esa parte.
El segundo: la columna «por giga» del paquete 5G120H es un aviso, no una opción. Mil quinientos megas para treinta días son 50 MB al día: suficiente para mapas y mensajes si no abres nada más, insuficiente para cualquier viaje real.
El paquete parece el más barato por día y es el más caro por giga de los seis.
El detalle de cada operador —bandas, APN, cobertura por provincia— está en la guía de operadores de Vietnam, que no repite estas cuentas.
Con esos dos ajustes, la conclusión es difícil de discutir: el giga local sale a cuatro céntimos, y ninguna marca internacional se acerca.
El giga más barato del país viene con una cola delante, y esa cola es exactamente lo que estás comparando cuando dudas.
El cubo de 5 GB al día: dónde se rompe
Los tres paquetes grandes de Viettel no venden gigas: venden un cubo diario de 5 GB que se rellena a medianoche. La diferencia importa más de lo que parece.
En un viaje normal, cinco gigas al día son de sobra. Mapas, mensajes, redes, alguna búsqueda y una videollamada corta no llegan a dos gigas. El cubo no se nota. Se nota en cuatro situaciones, y las cuatro son frecuentes en Vietnam:
- El día de la excursión larga. La ruta de Ha Giang son dos o tres días de moto con el móvil grabando, subiendo fotos y tirando de mapas sin cobertura intermitente. Un día de esos puede gastar seis u ocho gigas.
- El día del barco. En la bahía de Halong muchos barcos no tienen WiFi utilizable, y el móvil se convierte en la única conexión para cuatro personas.
- El día de la copia de seguridad. Mil fotos en calidad original son entre dos y cuatro gigas. Si el móvil decide sincronizar en la habitación del hotel con datos móviles en lugar del WiFi, se come el cubo en una hora.
- El día del teletrabajo. Una reunión de dos horas con vídeo consume entre uno y dos gigas. Dos reuniones y una subida de archivos y el cubo no llega.
En los cuatro casos, el límite diario actúa antes que el total.
Un paquete de 150 GB que se corta a los 5 GB del día se comporta, ese día, como un paquete de 5 GB: o reduces el ritmo o compras un añadido.
Las marcas internacionales resuelven el mismo problema al revés: venden la palabra «ilimitado» y esconden un cubo de uno o dos gigas a velocidad máxima, con bajada a 1 o 2 Mbps cuando se agota.
El cubo local es cinco veces más grande y cuesta una vigésima parte, y eso no lo dice ningún anuncio.
Noi Bai, Tan Son Nhat, Da Nang y Cam Ranh: cuatro llegadas, cuatro relojes
Vietnam tiene cuatro puertas de entrada con mostrador de operador en la sala de llegadas: Noi Bai (Hanói), Tan Son Nhat (Ciudad Ho Chi Minh), Da Nang y Cam Ranh (Nha Trang). Los tres primeros concentran casi todo el tráfico internacional.
El reloj funciona distinto en cada uno, y no por la calidad del servicio: por la coincidencia de vuelos.
En Tan Son Nhat, a media mañana, pueden aterrizar dos o tres de fuselaje ancho en media hora y la cola del mostrador pasa de cinco minutos a cuarenta.
En Noi Bai, de madrugada, el mismo mostrador está vacío y el trámite se resuelve en diez.
Cam Ranh es el caso opuesto: menos vuelos, mostrador más pequeño, horario más corto. Si tu plan es aterrizar allí y conducir hasta Nha Trang, la eSIM instalada en casa te ahorra la duda de si el mostrador estará abierto.
La asimetría que casi nadie comenta es esta: el trámite no depende solo de tu vuelo, depende de los que llegaron antes. Una cola de cuarenta minutos no es mala suerte, es aritmética de aterrizajes.
Si vas a comprar en el aeropuerto de todas formas, tres cosas aceleran el proceso: llevar el pasaporte en la mano y no en la maleta facturada, decidir el paquete antes de llegar al mostrador y no aceptar un producto que no sea de los tres operadores con licencia.
Los quioscos que venden «SIM turística» sin marca son la vía más rápida a una línea que muere al segundo día.
Qué pasa si tu vuelo hace escala en Doha, Estambul o Singapur
Desde España no hay vuelo directo a Vietnam. Todos los itinerarios pasan por un hub, y el hub cambia la respuesta a una pregunta que casi nadie se hace antes de salir: ¿necesito datos durante la escala?
La respuesta corta es no, y la larga depende de dos cosas. En Doha, Estambul y Singapur el WiFi del aeropuerto es gratuito y suficiente para mensajes y para mirar el correo.
Para una escala de dos o tres horas, eso cubre el 95 % de lo que vas a necesitar. El 5 % restante es el que importa: la escala que se rompe.
Un vuelo cancelado a las dos de la mañana, una reubicación que hay que gestionar por la aplicación de la aerolínea, un mensaje al hotel que ya no va a esperarte.
En ese momento, el WiFi del aeropuerto suele funcionar, pero compite con trescientos pasajeros haciendo lo mismo.
Una solución cuesta cero y casi nadie la usa: instalar la eSIM de Vietnam en casa, dejarla desactivada y activarla solo si la escala se complica.
La mayoría de los planes empiezan a contar cuando el perfil se conecta a la red del país de destino, no cuando se compra, así que instalarla antes no consume días.
Comprar un perfil para el país de la escala no lo recomiendo. Para cuatro horas en Doha, un paquete de Catar es dinero tirado: el WiFi del aeropuerto y la propia aplicación de la aerolínea resuelven más rápido.
Lo que una tarjeta de datos no hace: Zalo, Grab y el código del banco
Una eSIM internacional es datos puros. No tiene número, no recibe llamadas y no manda SMS. Eso resuelve el 90 % del viaje y deja tres huecos concretos.
Zalo. Es la aplicación de mensajería que usan hoteles, guías y conductores en Vietnam, y verificar una cuenta nueva pide un número de teléfono. Con una eSIM de datos no puedes crear una cuenta; con un número vietnamita, sí. Si tu hotel te va a escribir por Zalo, mejor que te escriba por WhatsApp o por la aplicación de reservas.
Llamadas locales. El conductor que no encuentra la entrada, la recepción que confirma la recogida, el restaurante que llama para decir que la mesa está lista. Todo eso pasa por voz. Sin número vietnamita, dependes de que la otra parte use una aplicación.
El código del banco. Aquí el riesgo no es vietnamita, es español. Las operaciones con tarjeta en el extranjero, las compras online y las transferencias piden un código de seis dígitos que llega por SMS a tu número de siempre. Si desactivas tu SIM española para dejar sitio a la eSIM, dejas de recibirlos. La configuración correcta es dejar la línea española activa para voz y SMS, con los datos móviles apagados en esa línea, y poner los datos en la eSIM.
Los tres huecos tienen una solución parcial y una definitiva. La parcial es la configuración de doble SIM bien hecha.
La definitiva es un producto con número vietnamita, que en 2026 existe en formato eSIM: la eSIM turística de Viettel. Cuesta menos, da número y datos, y a cambio te pide el trámite del que hablábamos antes.
El WiFi del hotel no es el WiFi de tu casa
En Vietnam, el WiFi del hotel suele existir y suele decepcionar. No por la velocidad contratada, que en las ciudades es alta, sino por tres detalles que se notan a la hora de la verdad.
El primero es el portal cautivo. Muchos hoteles piden usuario y contraseña en una pantalla que hay que aceptar cada vez que el móvil se desconecta.
En un viaje de dos semanas, eso son decenas de pantallas, y algunas no cargan en según qué navegador. El segundo es el reparto.
Una antena para treinta habitaciones a las nueve de la noche, cuando todo el mundo vuelve de la excursión, da una velocidad muy distinta a la que da a las once de la mañana.
En temporada alta, el WiFi del hotel es el cuello de botella del edificio.
El tercero es la distancia. La habitación del fondo del pasillo recibe la señal del router del pasillo, no la del recibidor. Si tu habitación está en el extremo, la videollamada se corta y el mensaje no sale.
Nada de eso invalida el WiFi del hotel: para dormir con el correo abierto, sirve. Lo que invalida es la idea de que puedes planificar el viaje contando con él.
La eSIM no compite con el WiFi del hotel; compite con la sensación de que no tienes red justo cuando la necesitas.
Una nota sobre los resorts de playa, que es donde el problema se agrava: muchos cobran el acceso por dispositivo y por día.
Una familia de cuatro puede pagar cuatro veces por la misma conexión, y aun así encontrar una red saturada. En ese escenario, un plan de datos con hotspot sale más barato que cuatro accesos y funciona en la tumbona.
El roaming español: qué te compra y qué no
El roaming tiene mala fama por una razón aritmética, no por una razón técnica. Tu operador español te vende un pase diario por zona, y Vietnam está en las zonas altas de casi todas las tablas.
Ese pase compra tres cosas que ninguna eSIM de datos te da: tu número de siempre, tu tarifa de voz y la certeza de que no hay que configurar nada.
Para un viaje de 48 horas con escala, es una decisión razonable. Para quince días, la cuenta se dispara.
Un detalle se pasa por alto y sí importa: el roaming mantiene tu número activo, y con él los códigos de verificación de tu banco, la autenticación de dos pasos de tus cuentas y las llamadas de tu trabajo.
Quien viaja por trabajo suele descubrir esto a mitad de viaje, cuando ya ha desactivado la línea española. No voy a dar aquí una cifra de tarifa diaria.
Las webs de las tres grandes operadoras españolas bloquean el acceso automatizado, y las que sí se abren cambian de estructura cada temporada.
Con precisión se puede decir cómo se calcula: zona asignada a Vietnam, precio por día con IVA incluido, y multiplicación por los días del viaje.
La comparación honesta es esa multiplicación contra el precio de un paquete local de 30 días, que en Vietnam son seis dólares.
Vietnam, Camboya y Tailandia: dónde muere tu perfil
Muchos itinerarios españoles por el sudeste asiático combinan tres países en tres semanas: Vietnam de norte a sur, un salto a Camboya para Angkor y unos días de playa en Tailandia. Con esa ruta, la decisión del principio se complica.
Un perfil de Vietnam solo funciona en Vietnam. Al cruzar a Camboya por Moc Bai o por Bavet, el móvil sigue encendido y sin datos: el perfil no tiene acuerdos en el país vecino.
La solución no es comprar otro perfil en la frontera, es decidir antes de salir. Hay dos formas de resolverlo:
- Un perfil regional que cubra Vietnam, Camboya y Tailandia. Cuesta más que un perfil de país, y suele tener menos gigas por euro, pero evita dos compras y dos instalaciones.
- Un perfil por país, comprado antes de cada tramo e instalado el día anterior. Más barato por giga y más trabajo: tres códigos QR, tres activaciones, tres oportunidades de equivocarte.
La regla práctica que funciona: si el tramo en cada país dura menos de cinco días, el perfil regional gana.
Si vas a pasar dos semanas en Vietnam y cuatro días en Camboya, un perfil de Vietnam más un segundo perfil para el tramo corto sale mejor.
Antes de decidir, conviene mirar qué cubre cada país vecino: la guía de eSIM para Camboya y la de Tailandia detallan redes y registro.
Los cruces terrestres tienen además un problema de horario. En Moc Bai, el paso más usado entre Ciudad Ho Chi Minh y Phnom Penh, el trámite puede llevar una hora o tres según el día. Ese es exactamente el momento en que necesitas datos para el visado, el transporte y el hotel, y es el momento en que un perfil regional evita la búsqueda de WiFi en la frontera.
Cuántos gigas gasta un itinerario de verdad
Los números de consumo que circulan por internet suelen estar inventados o medidos en un laboratorio. Los de abajo son órdenes de magnitud con la aritmética a la vista, para que puedas sustituir tus propias cifras.
Consumo por actividad, medido en el móvil y sin WiFi:
| Actividad | Consumo | Nota |
|---|---|---|
| Mapa con navegación, 1 hora | 5–10 MB | Con el mapa descargado, casi nada |
| Mensajería y redes, día normal | 150–300 MB | Sin vídeo |
| Videollamada, 1 hora | 250–450 MB | WhatsApp o FaceTime |
| Subir 100 fotos a la nube | 200–400 MB | Calidad original |
| Ver vídeo en 1080p, 1 hora | 700 MB–1 GB | 4K multiplica por tres |
| Reunión de trabajo con vídeo, 1 hora | 500 MB–1 GB | Depende de la plataforma |
Con esas cifras, tres itinerarios típicos:
| Itinerario | Días | Consumo estimado | Plan que cubre |
|---|---|---|---|
| Hanói + bahía de Halong | 5 | 3–5 GB | 5 GB / 7 días |
| Norte, centro y sur (Hanói, Hoi An, Ho Chi Minh) | 14 | 10–16 GB | 10–20 GB / 15 días |
| Tres semanas con Phu Quoc y trabajo remoto | 21 | 25–40 GB | 30 GB / 30 días o ilimitado |
La diferencia entre el segundo y el tercer itinerario no son las fotos: es el trabajo. Una persona que solo comparte en redes gasta la mitad que otra que hace dos videollamadas al día.
Un comentario sobre los planes de 1 GB. Existen, cuestan 1,99 $ y son útiles para una escala larga o un viaje de dos días.
Para un viaje real de una semana no llegan: entre mapas, mensajes y una videollamada se agotan en 72 horas, y recargar desde Vietnam cuesta más que haber comprado el paquete de 5 GB desde España.
Phu Quoc, Nha Trang y Da Nang: la costa tiene tres comportamientos
La costa vietnamita no es un bloque. Tres destinos de playa que aparecen en el mismo folleto se comportan de forma distinta cuando el móvil tiene que encontrar una antena.
Da Nang es una ciudad grande con playa al lado, y eso se nota. La cobertura es de ciudad: 5G en el paseo marítimo, 4G sólido en los barrios y una red que aguanta turistas y residentes a la vez.
Si tu plan es ciudad con playa a diez minutos, la red no va a darte problemas.
Nha Trang es más pequeña y más estacional. En temporada alta, la concentración de visitantes en la franja de hoteles frente al mar satura las celdas por la noche. La cobertura no falla; la velocidad baja.
Phu Quoc es el caso distinto, y el que más quejas genera. Es una isla con una infraestructura que creció más rápido que su red.
En la zona de Long Beach y en el aeropuerto hay buena cobertura; en las playas del norte y en los resorts aislados, la señal depende de una antena concreta y de la distancia al mar.
La buena noticia es que el cable submarino y la fibra han mejorado mucho; la mala es que la isla sigue teniendo puntos donde el móvil muestra dos rayas y no navega.
Para los tres casos, dos medidas que cuestan cinco minutos y ahorran disgustos: descargar el mapa de la zona en Google Maps antes de salir del hotel, y comprobar en la habitación si el móvil está conectado a 5G o a 4G.
Saber que estás en 4G en un extremo de la isla evita la media hora de reinicios intentando arreglar algo que no está roto.
Los cinco fallos de la primera hora
Las quejas de la primera hora en Vietnam son cinco, y ninguna es rara. Las cinco tienen solución en menos de cinco minutos si sabes dónde mirar.
El APN está vacío. El perfil se instala, el móvil muestra cobertura y no hay internet. En nueve de cada diez casos falta el punto de acceso. Se escribe a mano con los datos que da la marca, y conviene tenerlos guardados antes de volar.
Los datos están en la línea equivocada. Con dos líneas activas, el móvil puede estar usando los datos de la SIM española, que está en roaming y sin datos. Se comprueba en ajustes, en la línea de datos móviles, y se cambia a la eSIM.
El teléfono está bloqueado por operador. El perfil no se instala o se instala y no conecta. Un móvil bloqueado a una operadora española no acepta perfiles de otras redes. Se comprueba antes de comprar el plan.
La eSIM está instalada pero no activada. Instalar y activar son dos cosas distintas. Un perfil puede estar descargado y desactivado, y en la pantalla de ajustes aparece como una línea más que hay que encender.
El plan ya estaba corriendo. Algunas marcas activan la validez al instalar, no al llegar. Si instalaste el perfil hace tres semanas para «probarlo», puede que al aterrizar te queden dos días de los siete que pagaste. La comprobación es leer la ficha antes de escanear el QR.
Ninguno de los cinco se arregla en el mostrador del aeropuerto, y cuatro de los cinco se evitan en casa: la instalación se hace con WiFi, dos días antes de volar, y se prueba con los datos móviles apagados.
Si el problema aparece igualmente, la guía de errores de activación cubre los dieciséis casos que llegan al soporte, y la de doble SIM en iPhone resuelve el más habitual cuando conviven dos líneas.
Qué hacer el día que no hay red, en orden
En todo viaje llega un momento en que el móvil deja de conectar y la reacción natural es tocar todo a la vez. El orden importa, porque cada paso descarta una causa y evita el siguiente.
- Mirar qué línea tiene los datos. Con dos líneas activas, el móvil puede haber cambiado de línea de datos solo. Se comprueba en ajustes y se vuelve a la eSIM.
- Apagar y encender los datos móviles de esa línea. No el móvil entero: solo el interruptor de datos. Fuerza una nueva negociación con la red y resuelve una parte de los casos.
- Comprobar el APN. Si el campo está vacío o tiene un valor de otra marca, no habrá internet aunque haya cobertura. Se escribe a mano y se reinicia la conexión.
- Seleccionar la red a mano. En zonas de frontera o de costa, el móvil puede estar intentando registrarse en una red extranjera que no le corresponde. Se elige el operador local en la lista, en lugar de dejarlo en automático.
- Reiniciar el teléfono. Suena a consejo de manual y resuelve más de lo que parece, sobre todo después de un cambio de perfil o de una actualización del sistema.
- Escribir al soporte con datos concretos. Marca del móvil, modelo, país, si el perfil está instalado y activo, qué APN tiene y desde cuándo falla. Con esos cinco datos, la respuesta llega en un mensaje; sin ellos, llega en cinco.
Si nada de lo anterior funciona en dos horas, la salida es comprar una línea local. En Vietnam eso significa volver a un mostrador con el pasaporte y aceptar el trámite. Y conviene tener, al menos, la dirección de una tienda del operador cerca del hotel antes de necesitarla.
El Tet mueve el país y tu plan de datos
El Tet, el año nuevo lunar, cae a principios de febrero de 2027 y no es solo una fiesta: es el mayor movimiento de población del año.
Millones de personas vuelven a sus provincias, las ciudades se vacían y se llenan en cuestión de días, y el transporte se agota con semanas de antelación.
Para un viajero, el Tet tiene tres efectos prácticos. Las tiendas y restaurantes familiares cierran entre tres y siete días. Los precios de vuelos y trenes internos suben.
Y la red de las zonas turísticas se satura en los días de mayor movimiento, justo cuando más gente está usando el móvil a la vez. El segundo factor estacional es la lluvia.
El centro del país, de Hoi An a Hue, tiene su temporada de lluvias entre octubre y diciembre, con tifones que pueden cerrar carreteras y cancelar vuelos.
En esa franja, la cobertura móvil no es el problema: el problema es que no hay carretera.
La consecuencia para el plan de datos es la misma en los dos casos: compra antes y con margen. Un paquete de 30 días comprado en España llega instalado. Un paquete comprado en un mostrador el día que cierran por el Tet, no.
Trabajar desde Vietnam: la reunión de las nueve
Vietnam está en UTC+7 todo el año, sin cambio de hora. España está en UTC+2 en verano y UTC+1 en invierno, así que la diferencia es de cinco horas entre abril y octubre, y de seis entre noviembre y marzo.
Esa diferencia tiene una consecuencia concreta para quien viaja con el portátil: la reunión de las nueve de la mañana en Madrid cae a las dos o tres de la tarde en Hanói, es decir, en mitad de la jornada y con el móvil fuera del WiFi del hotel.
Y la reunión de las seis de la tarde en Madrid cae a las once o doce de la noche en Vietnam, que es peor. Para trabajar desde allí, tres decisiones prácticas:
- Elegir el plan por el consumo de vídeo, no por el de mapas. Una hora de videollamada consume entre 500 MB y 1 GB. Dos reuniones al día durante una semana son entre 7 y 14 GB, más que el consumo turístico de dos semanas.
- Usar el WiFi del alojamiento para las reuniones y la eSIM como respaldo. El WiFi del hotel tiene mejor latencia que la red móvil en hora punta, y no consume datos. La eSIM evita que la reunión se caiga cuando el portal cautivo decide pedir la contraseña otra vez.
- Buscar un espacio de trabajo para los días de reuniones largas. En Hanói y en Ciudad Ho Chi Minh hay coworkings por horas con fibra simétrica. Para dos días de trabajo intenso sale más barato que un plan de datos enorme.
El detalle que se olvida: las plataformas de trabajo suelen pedir autenticación en dos pasos al detectar un país nuevo. El código llega por SMS al número español, así que la línea de casa tiene que seguir activa aunque los datos estén en la eSIM.
De dónde salen estos números y qué caduca antes
Las cifras de red son de Ookla, recogidas en el informe Digital 2026: Vietnam de DataReportal: mediana móvil de 152,17 Mbps y fija de 261,80 Mbps al cierre de 2025, subida de 95,22 Mbps (+167 %) en los doce meses hasta agosto de 2025, 137 millones de conexiones móviles y 85,6 millones de personas con internet.
La mediana nacional actualizada mes a mes está en la página de Vietnam del índice global de Speedtest.
El despliegue de 5G —35.000 estaciones, cerca del 90 % de cobertura, 30.000 de Viettel y 13 millones de abonados— procede del balance sectorial publicado en enero de 2026, y las velocidades 5G de i-Speed de octubre de 2025.
El índice mundial de Cable.co.uk compara 237 mercados y coloca a Vietnam entre los veinte primeros por baratura: por eso el mostrador puede vender 150 GB por seis dólares sin perder dinero.
Los paquetes turísticos salen de la ficha oficial de Viettel, y el tipo de cambio es el que esa misma ficha usa: 25.000 dong por dólar.
La conversión a euros, cuando aparece, usa el tipo del Banco Central Europeo del 26 de octubre de 2026.
Tres cosas no se pudieron verificar y por eso no llevan cifra en el texto: la tarifa diaria de roaming de las operadoras españolas para Vietnam (sus webs bloquean el acceso automatizado y cambian de estructura), el precio del plástico o del perfil en cada mostrador (varía por aeropuerto y por promoción) y los precios de tres de las marcas internacionales más buscadas (sus fichas no se pudieron leer sin pasar por el proceso de compra).
La fecha de consulta de todo lo anterior es el 27 de octubre de 2026.
El 5G sigue desplegándose, el dong se mueve con el dólar y los paquetes cambian con las promociones: si lees esto tres meses después, comprueba los dos primeros datos antes de decidir.