La mejor eSIM para Egipto en 2026: seis marcas, tres columnas sin rellenar y el precio por giga que casi nadie calcula
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Última actualización: 27 de octubre de 2026 | Tiempo de lectura: 18 minutos
La SIM local cuesta 0,65 $ el giga y ninguna marca baja de 1,95 $
Empecemos por el número que desmonta casi todas las comparativas sobre cuál es la mejor eSIM para Egipto, esta incluida. Cable.co.uk mide el precio medio del giga en Egipto en torno a 0,65 dólares.
Uno de los mercados más baratos del planeta. Una SIM local de 30 GB cuesta, según la temporada y la promoción, entre 7 y 14 dólares. Ninguna marca internacional de eSIM se acerca a eso.
La escalera más agresiva que hemos visto en otra marca baja a 2,20 dólares por giga en su tramo más alto. La nuestra baja a 1,95.
Estamos hablando de tres veces el precio local en el mejor de los casos, y de siete veces en el tramo de entrada. Si el precio fuera el único criterio, esta página no existiría: bastaría con decir «compra en el mostrador del aeropuerto».
La mayoría de los viajeros españoles que van a Egipto acaban comprando una eSIM, y no por un error de cálculo: están pagando tres cosas distintas del giga, y ninguna aparece en la columna del precio.
La primera es no hacer el trámite. La SIM egipcia exige pasaporte original, visado, firma y fotocopia en color, y desde 2026 también el registro del IMEI del teléfono.
El proceso completo está en la guía de llegada a Egipto, y las reglas del regulador están en la comparativa de operadores egipcios.
La segunda es el horario. Muchos vuelos desde España aterrizan entre las dos y las cinco de la mañana, y a esa hora los mostradores de las operadoras funcionan a medio gas. La tercera es lo que estás leyendo: saber qué compras.
La diferencia real entre marcas está en otra parte, porque el giga de una eSIM no es una mercancía homogénea: es una cantidad de datos sobre una red concreta, con una letra pequeña concreta y una forma concreta de recargarse.
Seis marcas y las tres columnas que casi nadie rellena
Para decidir cuál es la mejor eSIM para Egipto comparamos seis marcas internacionales que venden el país. En lugar de ordenarlas por precio, que es lo que hace todo el mundo, las ordenamos por lo que se puede comprobar antes de pagar.
| Marca | Modelo | Tramo de entrada | ¿Publica la red egipcia? | ¿Publica la línea de uso justo? | Recarga |
|---|---|---|---|---|---|
| Holafly | Días ilimitados | 6,90 € por 1 día | Sí: Orange (MobiNil) | Parcial: habla de uso razonable | Desde la app |
| Airalo | Paquetes por GB | 4,99 $ por 1 GB | Sí, en algunos planes | No en la ficha | Desde la app |
| Nomad | Paquetes por GB | En torno a 25 $ por 10 GB | No | No en la ficha | Desde la app |
| Saily | Paquetes por GB | Por debajo de 20 $ por 10 GB | No | No en la ficha | Desde la app |
| Ubigi | Paquetes por GB | Variable por país | No en la ficha de Egipto | No en la ficha | Desde la app |
| Jetpac | Paquetes por GB | Bajo en el tramo de entrada | No | No en la ficha | Desde la app |
Tres columnas de esa tabla están vacías en cuatro de las seis filas, y eso no es un defecto del artículo: es el mercado. Un revendedor de eSIM compra capacidad mayorista a una operadora y la revende; si publica la red, se compromete a mantenerla, y si la cambia por precio pierde credibilidad.
La columna que más se repite cuando sí se publica es Orange, que es la segunda red del país por cobertura y la que más acuerdos mayoristas firma.
Lo que sí está siempre en la ficha es el precio, porque el precio vende. Por eso el comprador acaba decidiendo con la única columna que no sirve para decidir.
La única columna que se puede comprobar antes de pagar: la red
En Egipto hay cuatro redes y no son equivalentes. Vodafone tiene la cobertura más amplia fuera de las ciudades, Orange es fuerte en ciudad y en los sitios turísticos, e& (Etisalat) aguanta bien en el eje turístico y WE es la más barata y la más floja.
La comparación por tramos está en la guía de operadoras de Egipto. Si tu eSIM dice en qué red se apoya, tienes una respuesta.
Si no lo dice, tienes tres opciones y ninguna es buena: comprar y averiguarlo al aterrizar, escribir al soporte y esperar, o buscar en foros a ver qué reportan otros viajeros este mes.
Ninguna de las tres es una forma razonable de decidir una compra de 40 dólares. La comprobación concreta no lleva más de un minuto. Abre la ficha del plan de Egipto, busca la palabra «red», «operador» o «cobertura» y mira si aparece un nombre propio.
Si la ficha solo dice «las mejores redes del país», eso no es una respuesta: es una frase de marketing.
Si aparece un nombre, compáralo con el itinerario: una eSIM sobre Orange es una decisión razonable para El Cairo, Luxor y Hurghada; para un circuito que pasa por tramos de carretera entre ciudades, Vodafone da más margen.
Hay un matiz que conviene entender y que explica por qué las marcas no lo publican: la red puede cambiar. Un revendedor que hoy usa Orange puede pasar a Vodafone el trimestre que viene si negocia mejor, y entonces su ficha deja de ser cierta sin que nadie haya mentido.
Por eso la columna importa, y por eso hay que leerla como una foto del día en que se consulta, no como una garantía.
Vodafone son tres productos distintos y solo uno es para ti
La búsqueda «esim egipto vodafone» tiene tres respuestas y solo una se refiere a lo que el viajero cree que está buscando. El primer producto es el de Vodafone España: tu tarifa de siempre, con un pase diario para la Zona 6 que incluye Egipto, a 13 euros al día más IVA.
Es roaming, no una eSIM de viaje, y la cuenta completa está en cuánto cuesta conectarse en Egipto: ocho días son 125,84 euros. El segundo es la eSIM de Vodafone Egipto, la del operador local.
Existe, y su alta está pensada para residentes: el trámite pide documentación egipcia, así que un turista acaba en el mostrador con una SIM de plástico en lugar de un perfil digital.
El tercero es una eSIM de viaje que se apoya en la red de Vodafone Egipto sin ser de Vodafone. Es el que te interesa, y no se vende en la web de Vodafone: se vende en las webs de las marcas de esta tabla.
Ninguno de los tres es «la eSIM de Vodafone para tu viaje a Egipto», aunque los tres se anuncien con esas palabras. Si has llegado hasta aquí buscando eso, ya tienes la respuesta: no existe un producto con ese nombre, y quien te lo venda está vendiendo otra cosa.
Ilimitado es un cubo diario: dónde está la línea
La palabra «ilimitado» en una eSIM de viaje no significa lo que significa en una tarifa española. Significa que no hay un total de gigas que se agote, pero sí hay una cantidad diaria de datos a velocidad completa y, por debajo de ella, una velocidad reducida hasta la medianoche.
El patrón del mercado es bastante consistente y se puede comprobar en las fichas que lo publican: un cubo de entre 1 y 2 GB al día a velocidad completa y una caída a una velocidad de entre 1 y 2 Mbps cuando se agota.
Con 1 Mbps se puede mandar WhatsApp, consultar el correo y usar el mapa. No se puede subir un vídeo, ni hacer una videollamada decente, ni hacer copia de seguridad de fotos.
El cubo diario tiene una consecuencia que casi nadie calcula: un viaje de ocho días con ilimitado no son 8 días de datos, son 8 cubos.
Si tu consumo es de 4 GB un día porque estás subiendo fotos y de 0,3 GB al día siguiente porque estás en el barco, el ilimitado te da 1,5 GB el primer día y te sobran 1,2 el segundo. La media no compensa: lo que se pierde no se recupera.
El ilimitado gana en un escenario concreto y pierde en otro. Gana cuando el consumo es alto y constante, que es el caso de quien trabaja desde el viaje o hace videollamada diaria.
Pierde cuando el consumo es irregular, que es el caso de casi todo el mundo en un circuito, porque el día de consumo alto siempre es el que se pasa del cubo.
Holafly vende días, no gigas: la cuenta de un viaje de 8
Holafly no compite en la columna del giga. Su producto es un plan ilimitado que se compra por días, con una entrada de 6,90 euros por un día, y el precio por día baja al alargar el plan.
Su ficha para Egipto declara la red —Orange, bajo la marca MobiNil— y menciona 5G donde esté disponible. Comparar ese producto con un paquete de 20 GB es comparar dos cosas distintas, y la única forma honesta de hacerlo es poner el total del viaje al lado.
Ocho días de ilimitado, con la tarifa de entrada de 6,90 euros por día, serían 55,20 euros si el descuento por volumen no existiera. Existe, y la ficha lo recalcula al elegir los días, así que la cifra real es menor.
La pregunta útil no es cuál es el descuento, es dónde queda el total: si ocho días de ilimitado bajan por debajo de los 40 euros, compiten de igual a igual con un paquete de 20 GB.
Si se quedan por encima, el paquete por gigas gana en precio y el ilimitado solo gana en una cosa, que es no pensar.
Para quién es entonces el ilimitado: para quien va a hacer videollamada todos los días, para quien trabaja desde el viaje y para quien no quiere mirar el contador.
Para un circuito de ocho días con WiFi de hotel por la noche, es pagar por un seguro que probablemente no uses. Un detalle de la ficha que sí merece la pena: Holafly incluye una bolsa de respaldo mensual de 1 GB que se queda activa después del viaje.
No cambia la decisión, pero es la única marca de la tabla que ofrece algo después de que el plan principal caduque.
El precio por giga se invierte al subir de tramo
Aquí está la parte que casi ninguna comparativa calcula, y es la que decide si estás comprando bien. Coge la escalera publicada por Airalo para Egipto y divide. 4,99 dólares por 1 GB son 4,99 por giga. 12,99 por 3 GB son 4,33.
15,33 por 5 GB son 3,07. Los 34,49 de 10 GB son 3,45. Es decir: el tramo de 10 GB es más caro por giga que el de 5 GB.
La escalera no baja de forma monótona; sube en el cuarto escalón y vuelve a bajar en el quinto, donde 43,99 por 20 GB deja el giga a 2,20.
Nuestra propia escalera tiene el mismo defecto, y por eso la sacamos: 20 GB a 38,99 son 1,95 por giga, y 30 GB a 61,99 son 2,07.
El tramo de 30 GB es más caro por giga que el de 20. No es un error de la tabla; es cómo se construyen las escaleras, con descuentos que se aplican a unos tramos y no a otros.
La consecuencia práctica es que el tramo que te conviene casi nunca es el que la marca pone en grande.
La ficha destaca el de entrada porque tiene el número más bajo, y destaca el más alto porque tiene el número más grande. El mejor precio por giga suele estar en el penúltimo.
La forma de comprobarlo sin calculadora: divide el precio entre los gigas, en voz alta, y compara con los dos tramos vecinos.
Si el del medio es peor que los dos de al lado, no lo compres: o bajas un escalón y compras menos gigas por menos dinero, o subes dos y compras más por un poco más.
El precio de entrada no es el precio del viaje: la recarga
Hay una diferencia entre marcas que no aparece en ninguna tabla comparativa y que se nota justo cuando el plan se agota a mitad de viaje: cómo se recarga.
En el mejor de los casos, la recarga se hace desde la misma aplicación, con la misma tarjeta, y el saldo se suma al plan existente sin tocar el perfil.
En el peor, hay que comprar un plan nuevo, esperar un QR distinto e instalarlo encima del anterior, lo que en algunos teléfonos implica borrar el perfil viejo y volver a empezar.
La comprobación es una pregunta: ¿puedo añadir gigas al mismo perfil o tengo que comprar otro plan? Si la respuesta es la segunda, súmale al precio de entrada el riesgo de tener que hacer una instalación en un hotel de Asuán con mala conexión.
Queda un tercer caso que conviene conocer: los planes que no se pueden recargar y no se pueden duplicar en el mismo teléfono.
Si tu plan de 5 GB se agota el día cuatro de un viaje de diez, y la marca no permite recargar, la solución es comprar otro plan, y no todos los teléfonos aceptan dos perfiles de la misma marca a la vez.
Cuatro noches en El Cairo: 2 GB y una decisión
Bajemos el marco general a un viaje concreto, porque las comparativas se leen mejor con un caso delante. Cuatro noches en El Cairo, con el móvil en la mano todo el día entre pirámides, museo y ciudad, hotel con WiFi por la noche.
El consumo real de ese viaje, con mapas, WhatsApp, alguna foto subida y una o dos videollamadas cortas, está entre 2 y 3 GB. La WiFi del hotel cubre las actualizaciones y la copia de seguridad nocturna. Con ese perfil, la decisión se reduce a dos opciones.
Un plan de 3 GB, que en la mayoría de las escaleras cuesta entre 10 y 13 dólares y deja margen para una recarga. La otra es la SIM local del aeropuerto, que por el mismo dinero da 12 GB, un número egipcio y minutos, a cambio de treinta minutos de cola.
Lo que no tiene sentido en cuatro noches es el ilimitado de ocho días o el paquete de 20 GB. Sobra capacidad y se paga por adelantado.
Existe un caso en el que la respuesta es comprar las dos cosas: si el viaje empieza en El Cairo y sigue hacia el sur en un circuito, comprar la SIM local en el aeropuerto (para el número y los minutos) y llevar una eSIM pequeña como respaldo es la combinación que menos se rompe.
Cuesta unos 15 dólares más y elimina el escenario de quedarte sin nada un viernes por la noche.
Diez días entre Luxor y Asuán: dónde se acaba la bolsa
El tramo del Nilo cambia el cálculo por dos razones que no son de precio. La primera es la cobertura. La red sigue al río: antena en los núcleos y silencio entre ellos.
Los templos de Luxor y la isla de File van con señal llena; el problema llega al soltar amarras, que es justo cuando estás en cubierta y quieres subir una foto. La segunda es el WiFi del barco.
Es un enlace satelital compartido, se cobra por aparato y por día en muchos barcos, y su velocidad no tiene relación con los 56 Mbps del país. En ese contexto, la eSIM no compite con la WiFi del barco: la sustituye.
Diez días con cuatro de barco y el resto en hoteles gastan entre 8 y 12 GB si haces copia de seguridad de fotos y alguna videollamada.
Con ese perfil, el tramo de 10 GB es el que se queda corto en el peor momento, y el de 20 GB es el que sobra. Aquí es donde la escalera invertida del apartado anterior se cobra su factura.
Si el tramo de 10 GB sale a 3,45 el giga y el de 20 a 2,20, comprar 10 GB no es la mitad de caro: es más caro por giga y encima te deja sin margen.
En este itinerario, el salto al tramo de 20 GB es la compra racional aunque el viaje no llegue a consumirlos.
Una semana en el Mar Rojo: el WiFi del resort cambia la cuenta
La costa es el escenario opuesto. En un resort de todo incluido el WiFi existe y es gratis en recepción y piscina, y en muchos se cobra aparte la conexión de la habitación o una velocidad superior, a veces por dispositivo.
Con esa estructura, el consumo móvil de una semana de playa es bajo: uno o dos gigas, casi todo en los ratos fuera del hotel y en las excursiones. Un plan de 3 GB sobra.
La cifra se dispara en dos casos. El primero es el buceo: pasas entre seis y ocho horas en un barco sin cobertura, y las fotos y los vídeos de la inmersión se suben al volver, todo de golpe.
El segundo es el resort que cobra el WiFi de la habitación por aparato: una familia de cuatro con dos móviles y dos tablets pasa de pagar un plan de datos a pagar cuatro conexiones.
En la costa, el cálculo correcto es de familia y no de persona. Cuatro personas con dos perfiles y hotspot compartido gastan menos que cuatro perfiles individuales, siempre que el plan permita compartir. Y ese «siempre que» es el apartado siguiente.
Dos personas y un plan: la cláusula del hotspot
Compartir datos entre dos móviles parece la forma obvia de ahorrar, y en Egipto tiene dos límites que conviene conocer antes de decidir. El primero es la cláusula. Algunas marcas permiten el punto de acceso sin restricciones, otras lo limitan a una cantidad diaria y otras lo excluyen en los planes ilimitados.
La ficha no siempre lo dice con claridad, y es una de las cosas que más se descubren tarde. El segundo es el consumo.
Dos personas compartiendo un plan no gastan lo mismo que una: gastan más, porque cada una hace su copia de seguridad, sus mapas y sus mensajes, y el hotspot añade una capa de tráfico que no se ve.
Un plan de 5 GB que cubre a una persona durante cinco días cubre a dos durante tres. La cuenta que sí funciona: dos personas, un plan de 10 GB, hotspot activado, y la otra persona con la línea de datos apagada salvo cuando lo necesita. Con eso cubres una semana con margen.
Dos personas con dos planes de 3 GB gastan menos en total y no dependen del hotspot, pero pierden la ventaja de tener una sola recarga que resolver.
Tres perfiles en un móvil y el límite del sistema
Los teléfonos aceptan varios perfiles, pero no infinitos, y el límite práctico aparece cuando alguien intenta tener el perfil español, el egipcio y uno jordano a la vez.
En iPhone, el límite está en ocho o más perfiles guardados según el modelo, con un número menor de líneas activas simultáneas. En Android depende del fabricante.
El problema no es guardar perfiles: es que un perfil activo consume batería y que el teléfono elige la línea de datos por su cuenta si no se lo dices.
La práctica que funciona para un viaje con dos países es tener los perfiles instalados y nombrados, con solo dos activos: el español para voz y SMS, y el del país en el que estás para datos.
El tercero se activa al cruzar la frontera y se desactiva cuando vuelves. Si el teléfono se queda sin sitio para más perfiles, borrar uno es irreversible en la mayoría de las marcas, y el reembolso de un perfil ya instalado casi nunca está disponible.
Por eso la ventana de reembolso de la siguiente sección importa más de lo que parece.
El reembolso: la ventana, la App Store y el perfil ya instalado
Hay una regla que se repite en casi todas las marcas y que conviene leer antes de escanear el QR: una vez instalado el perfil, el reembolso deja de estar disponible.
No es una cláusula abusiva, es la naturaleza del producto: el perfil ya está emitido a tu nombre y la marca ya ha pagado la capacidad. El orden de las operaciones cambia por eso.
Si compras un plan grande y resulta que tu teléfono no es compatible, o que la red no funciona en tu zona, el momento de averiguarlo es antes de instalar.
El comprobador de compatibilidad eSIM resuelve la primera parte en dos minutos, y la guía de errores de activación cubre la segunda.
Hay un caso especial que afecta a mucha gente: la compra dentro de la aplicación, a través de la App Store o de Google Play. Ahí el reembolso no lo decide la marca, lo decide la tienda, y las condiciones de la tienda no son las de la marca.
Si compras desde la web, la política que aplica es la de la marca. Si compras desde la app, aplica la de Apple o Google, y esa normalmente exige justificar el motivo y no siempre lo concede.
La estrategia que evita el problema entero es comprar el tramo pequeño y recargar. Un plan de 3 GB cuesta entre 10 y 13 dólares y cubre el primer día con holgura; si el viaje pide más, se recarga desde el destino.
Perder 10 dólares por un plan que no usaste es un problema menor; perder 44 por uno de 20 GB que no arranca es una tarde de cabreo.
Si el viaje pasa de tres semanas, la SIM local gana sin discusión
Hay un punto a partir del cual esta comparación deja de tener sentido, y está alrededor de las tres semanas. Con veinte días o más, el precio local deja de ser una ventaja marginal y se convierte en la decisión.
Una bolsa local de 20 GB con validez de hasta 90 días cuesta alrededor de 525 libras, unos 10 dólares, y una de 30 GB de 30 días se mueve en el mismo orden.
Eso, en una eSIM, cuesta entre 39 y 44 dólares, y encima caduca a los 30 días. Los tres contras de la SIM local siguen existiendo a los veinte días, pero se diluyen. El trámite se hace una vez. La validez de 30 días ya no se desperdicia.
Y el número local, en una estancia larga, pasa de molesto a útil: el hotel te llama, el repartidor te llama, el taxi te llama. El caso intermedio que casi nadie considera: un viaje de tres semanas con una semana de trabajo.
Ahí la respuesta razonable es la combinación, SIM local para el volumen y eSIM pequeña como respaldo de la red, porque en Egipto la cobertura depende del operador y no del país.
Cómo se delata un listado en sesenta segundos
Las comparativas de la mejor eSIM para Egipto se parecen mucho entre sí, y hay cuatro señales que separan una que ha hecho el trabajo de una que ha copiado la ficha.
La primera es si nombra la red. Un listado que no dice sobre qué red corre cada marca no ha abierto las fichas. Uno que sí lo dice, aunque sea para tres de las seis, ha hecho el trabajo.
La segunda es si da el precio por giga. Un listado con precios de paquete y sin la división está invitando a que compres el tramo equivocado. La tercera es si distingue «ilimitado» de «sin límite diario». Son dos cosas distintas y la diferencia está en la letra pequeña.
La cuarta es si reconoce que la SIM local es más barata. Una comparativa de eSIM que no menciona que la SIM del aeropuerto cuesta tres veces menos por giga no es una comparativa, es un catálogo. El dato no te quita la venta: te la gana, porque explica por qué tu producto existe.
Aplicado a cualquier listado, incluido este: si después de leerlo no sabes cuánto cuesta el giga en tu tramo ni en qué red vas a estar, el listado no te ha servido.
Si compras para tus padres o para un grupo de diez
Comprar una eSIM para otra persona es más difícil de lo que parece, y el caso de los padres que viajan sin manejarse con la tecnología es el más frecuente.
El problema no es la compra, es la instalación. El perfil hay que escanearlo en el teléfono del que va a usar los datos, y esa operación exige tener el teléfono en la mano, entrar en ajustes y aceptar la instalación.
Si no estás delante, se puede hacer por videollamada, pero hay que contar con veinte minutos y con la posibilidad de que la persona mayor no encuentre el menú.
La forma que funciona: instalarlo tú, en su teléfono, antes del viaje, y dejar la línea configurada con los datos apagados hasta el día de salida.
Se hace en casa, con WiFi, sin prisa, y se comprueba que la línea aparece en los ajustes. El día del viaje solo hay que activarla y encender los datos. Para un grupo de diez, el problema es otro: el reparto del QR.
Cada persona necesita su propio perfil si cada una va a usar datos, y eso son diez compras, no una. Lo que sí se puede centralizar es la instalación y la comprobación.
Y si el grupo va con guía, la conversación del apartado del circuito de qué hacer al aterrizar en Egipto aplica igual: preguntar antes de comprar diez planes.
Por qué dos listados con el mismo precio dan velocidades distintas
Dos marcas pueden vender el mismo número de gigas al mismo precio y comportarse de forma distinta en el mismo hotel de Luxor. Las razones son cuatro y ninguna es publicidad engañosa.
La primera es la red. Orange y Vodafone no tienen la misma densidad de antenas en el mismo tramo de carretera. La segunda es la prioridad del acuerdo mayorista: un revendedor que compra mucha capacidad puede tener mejor prioridad que uno pequeño, y eso no se publica.
La tercera es la congestión horaria. En un resort del Mar Rojo, a las ocho de la tarde, todo el mundo vuelve del barco y se conecta a la vez.
La misma eSIM que va a 40 Mbps a las once de la mañana puede ir a 3 Mbps a las ocho. La cuarta son las bandas del teléfono.
El 5G egipcio se desplegó sobre una banda concreta y no todos los terminales importados la soportan; si el tuyo no la tiene, se queda en 4G y la cifra de 110 Mbps del primer día de 5G no significa nada para ti.
La comprobación está en las especificaciones del teléfono, no en la ficha de la eSIM. Con esas cuatro variables, la pregunta «qué marca es más rápida en Egipto» no tiene una respuesta única.
La que sí la tiene es «qué marca me dice en qué red estoy», porque el resto se puede comprobar en el sitio.
El número de teléfono que la marca no te da
Todas las marcas de esta tabla venden datos. Ninguna vende un número egipcio. Y esa ausencia tiene tres consecuencias que se notan en momentos concretos del viaje. La primera es la llamada entrante.
El barco que adelanta la salida, el hotel que confirma la recogida, el conductor que no encuentra la puerta: los tres llaman a un número. Si no tienes, escriben por WhatsApp, y en Egipto el WhatsApp es la infraestructura real del país, así que casi siempre funciona. Casi.
La segunda es el registro en servicios locales. Algunas aplicaciones egipcias piden un número local para verificar la cuenta. Uber y Careem no lo piden, y son las que vas a usar.
La tercera es el respaldo. Si el móvil se queda sin batería y necesitas hacer una llamada, un número local en un teléfono prestado sirve; un perfil de datos, no.
La combinación que resuelve las tres es la de la guía de llegada: eSIM para datos, SIM local para el número y los minutos si el viaje los necesita. Son dos compras y no una, y la segunda cuesta entre 7 y 14 dólares.
Qué marca para qué viaje, en un párrafo
Cuatro itinerarios y cuatro respuestas a la misma pregunta —cuál es la mejor eSIM para Egipto—, sin tablas.
Cuatro noches en El Cairo, con hotel y WiFi. Un plan de 3 GB por gigas. El ilimitado sobra y el tramo de entrada es el que tiene el mejor precio absoluto aunque no el mejor por giga. Si viajas solo y no haces videollamada, con 3 GB vas sobrado.
Ocho días con circuito, crucero y costa. Un plan de 10 GB, o de 20 si vas a subir fotos y hacer videollamada diaria. Aquí el ilimitado empieza a competir si el total de los ocho días baja de 40 euros. Y aquí es donde la red importa: si el plan no dice en qué red va, es una lotería que se juega en el tramo del Nilo.
Doce días o más, con trabajo. 20 GB y una recarga posible. El ilimitado con cubo de 1 a 2 GB diarios no aguanta una videollamada de una hora más una subida de archivos el mismo día. Tres semanas o más. SIM local. Sin discusión y sin excepciones.
Y una regla que vale para los cuatro: si dudas entre dos tramos, compra el pequeño y recarga. El coste de recargar es bajo; el coste de haber comprado de más y no poder reembolsarlo es el precio entero.
Qué se pudo comprobar en una ficha pública y qué caduca en un mes
Ese 0,65 sale de la tabla mundial de precios de datos de Cable.co.uk, que mide país por país y deja a Egipto entre los más baratos.
Los datos de red del país —56,45 Mbps de mediana móvil, 89,84 Mbps de fija, 121 millones de conexiones— están en el informe Digital 2026: Egipto de DataReportal, con mediciones de Ookla, y la mediana actualizada mes a mes en la página de Egipto del índice global de Speedtest.
El reparto de operadoras y las condiciones del 5G están en esta comparativa de redes egipcias, con las fuentes primarias citadas allí: el lanzamiento comercial del 4 de junio de 2025 y la mediana de 110,5 Mbps del primer día frente a una base 4G de 32,8 Mbps.
Los precios de Holafly son los de su ficha de Egipto, consultada el 27 de octubre de 2026: 6,90 euros por un día de datos ilimitados, red Orange (MobiNil), 5G donde esté disponible y una bolsa de respaldo mensual de 1 GB después del viaje.
La escalera de Airalo que se usa para el cálculo del precio por giga es la publicada para Egipto: 4,99 dólares por 1 GB, 12,99 por 3, 15,33 por 5, 34,49 por 10 y 43,99 por 20. La división es nuestra y se puede repetir con una calculadora.
Los tramos de Nomad y Saily se citan como orden de magnitud, no como precio exacto, porque sus fichas cambian con las promociones y solo una parte de los datos se puede leer sin entrar en el proceso de compra.
Los precios de nuestra propia tabla salen de la página de planes para Egipto y se incluyen con la misma advertencia que los demás: son los de hoy, cambian con las promociones y el tramo de 30 GB tiene peor precio por giga que el de 20, como se explica en el apartado de la escalera invertida.
La lista de marcas no es exhaustiva y no pretende serlo. Dejamos fuera a los revendedores pequeños, a las marcas que solo venden en su país y a las operadoras egipcias que venden eSIM solo a residentes.
Las tres columnas de la tabla son las que se pueden comprobar en una ficha pública; el resto de la comparación sería opinión. La foto es del 27 de octubre de 2026.
Los precios de las eSIM de viaje cambian con las promociones y los de la SIM local con el tipo de cambio, así que ninguna cifra de esta página debe leerse como una cotización.