eSIM Egipto 2026: qué red te encuentras al aterrizar, qué vende el mostrador y qué no resuelve ninguna tarjeta de datos
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Última actualización: 27 de octubre de 2026 | Tiempo de lectura: 22 minutos
Egipto va a 56,45 Mbps y en doce meses subió un 120 %
La primera idea que hay que tirar es la de que en Egipto hay que conformarse con internet lento.
La mediana de descarga móvil cerró 2025 en 56,45 Mbps, según las cifras de Ookla que recoge el informe Digital 2026 de DataReportal. La mediana fija fue de 89,84 Mbps.
Lo interesante no es el nivel, es la pendiente. En los doce meses que terminaron en agosto de 2025, esa mediana móvil subió 30,80 Mbps, un 120 %. Se multiplicó por 2,2 en un año.
Detrás está el 5G, que arrancó en Egipto el 4 de junio de 2025: Ookla midió 110,5 Mbps en el día del lanzamiento frente a una base 4G de 32,8 Mbps, y a los seis meses la mediana 5G se había estabilizado cerca de 89 Mbps.
Un aviso para quien compare guías y se encuentre con dos cifras que no cuadran: el seguimiento mensual de Ookla publica un agregado de 34,77 Mbps a los seis meses del lanzamiento, por debajo de los 37,68 Mbps previos. La explicación está en el mismo informe: el 4G perdió un 17 % al repartir capacidad con el 5G, y la red ya operaba cerca de su límite con bloques de 20 a 30 MHz en 2,6 GHz.
La serie anual y la mensual no se calculan sobre la misma base, así que no las trates como una contradicción ni como una promesa. Una cosa sí es segura: ninguna de las dos es la velocidad que vas a ver en tu teléfono a las ocho de la tarde en el centro de El Cairo.
Para poner el país en escala: hay 121 millones de conexiones móviles activas para 119 millones de habitantes, un 102 % de penetración, y 98,2 millones de personas usan internet, el 82,7 %.
El 95,4 % de esas conexiones ya son de banda ancha. Egipto no es un país con mala red. El país tiene una red desigual y un mostrador lento.
La distinción importa porque cambia lo que hay que resolver. Si el problema fuera la velocidad, la solución sería pagar más gigas.
Lo que se rompe en un viaje normal a Egipto no es la velocidad: es la cobertura entre ciudades, el trámite del pasaporte y la hora que se te va en la cola del aeropuerto.
Una advertencia sobre la cifra de 56,45 Mbps: es la mediana nacional, no la de tu hotel. En El Cairo y Alejandría vas a estar por encima casi siempre.
En el tramo de carretera entre Luxor y Asuán vas a estar por debajo, y en el barco del crucero vas a estar en otra cosa completamente distinta, que es el WiFi por satélite del barco y no la red egipcia.
Cuatro caminos para tener internet y solo uno se paga en euros
Antes de mirar precios, ordena las opciones. Cuatro formas de salir del aeropuerto con datos, y ninguna compite en el mismo terreno:
| Camino | Precio orientativo | Lo que cuesta en tiempo | Lo que te da | Lo que te quita |
|---|---|---|---|---|
| eSIM internacional | 5–44 $ según gigas | 0 minutos en destino | Datos desde que aterrizas, tu número español intacto | No tienes número egipcio |
| SIM local en el aeropuerto | 350–700 libras por 20–30 GB | 15–40 minutos de cola y trámite | Datos baratos, número local, minutos incluidos | Trámite con pasaporte, y el número caduca con el viaje |
| Roaming de tu operador español | 6–16 € al día | 0 minutos | Tu misma tarifa, tu mismo número | Factura de 100 € o más en una semana |
| Solo WiFi del hotel | 0 € | 0 minutos | Lo que dé el hotel | Nada fuera del hotel, y en el crucero casi nada |
El orden de magnitud del giga local es de unos 0,65 dólares, según el índice mundial de Cable.co.uk. El de una eSIM internacional ronda los 2,20 a 4,99 dólares.
Dicho de otro modo: la SIM local es entre tres y siete veces más barata por giga, y aun así mucha gente compra la eSIM. No es un error de cálculo, es que están pagando otra cosa. La otra cosa tiene dos componentes y ninguno es el precio.
El primero es la llegada: sales del avión a las cuatro de la mañana después de cinco horas de vuelo y no quieres negociar un bono en una lengua que no hablas.
El segundo es el trámite: la SIM egipcia no se compra, se registra, y el registro pide pasaporte original, visado, firma y fotocopia.
Queda un cuarto camino que casi nadie considera y que en viajes de dos o tres días puede ganar: no comprar nada. Si vas con paquete organizado, el autobús te recoge, el hotel tiene WiFi y el guía tiene teléfono.
Para un viaje de 72 horas con traslados incluidos, la eSIM es un seguro, no una necesidad. Para un viaje de ocho días moviéndote por tu cuenta es lo contrario: una eSIM para Egipto de 5 GB cubre el viaje entero por menos de 20 dólares.
La eSIM cuesta 12 $ y la SIM del mostrador 6 $: la diferencia son dos horas
Pongamos la comparación en el único terreno donde se puede comparar de verdad, que es qué haces con las dos primeras horas de tu viaje.
Un paquete de 10 GB en una eSIM internacional se compra por unos 27 dólares y se instala en casa, con WiFi, la semana anterior. En el aeropuerto no haces nada: bajas del avión, el perfil se conecta y sigues andando. Cero minutos.
El mismo viaje con SIM local: localizas el mostrador, esperas detrás de dos vuelos que han aterrizado a la vez, entregas el pasaporte, firmas el contrato, te hacen la fotocopia a color, te registran el IMEI del teléfono y te insertan la tarjeta.
Entre quince minutos y cuarenta, según la hora. Eso, si tu vuelo no llega cuando el mostrador está cerrado.
Dos horas de tu viaje no valen 20 dólares en abstracto. Valen 20 dólares si con esas dos horas haces algo. En un viaje de ocho días, dos horas son el 1 % del tiempo y probablemente no te importe.
En un viaje de cinco días con una escala y un traslado largo, son la diferencia entre ver la ciudadela de Saladino el primer día o no verla. El cálculo honesto tiene tres líneas y no dos:
- Diferencia de precio por giga. En 10 GB, la SIM local te ahorra entre 15 y 20 dólares. La diferencia es real y no hay que disimularla.
- Coste del trámite. 15 a 40 minutos, más el riesgo de que el mostrador esté cerrado o de que el sistema de registro falle.
- Valor del número local. Si necesitas que el hotel, el barco o el conductor te llamen, la SIM local no es una opción más barata: es la única que lo resuelve.
Con esos tres números la decisión se ordena sola. Si el punto 3 es sí, compra la SIM local y asume el trámite. Si el punto 3 es no y el viaje pasa de cinco días, la eSIM gana porque el punto 2 se come el punto 1.
Si sales de Barajas a las 23:50, llegas a El Cairo a las 4 de la mañana
Hay un detalle de horario que decide esta compra y que casi ninguna guía de precios menciona: los vuelos chárter y los directos nocturnos desde España aterrizan en El Cairo, Hurghada, Sharm el Sheij y Luxor entre las dos y las cinco de la madrugada.
A esa hora el aeropuerto no está cerrado, pero está a medio gas. Los mostradores de las operadoras están en la zona de recogida de equipajes, y su dotación depende del vuelo que acaba de entrar, no del horario oficial.
En los aeropuertos grandes, con un vuelo europeo entrando, hay gente. En los pequeños, un vuelo de madrugada puede encontrar el mostrador con la persiana a medio bajar y una sola persona atendiendo a treinta pasajeros.
Luxor es el caso que más se repite en los foros: vuelos nocturnos, mostrador que no siempre está operativo a esa hora, y un centro de la ciudad a veinte minutos donde sí hay tiendas oficiales de las operadoras.
Si tu plan es llegar a Luxor de madrugada y comprar allí, tienes un problema de horario antes que un problema de precio. La consecuencia práctica es sencilla: si tu vuelo aterriza después de medianoche, compra antes de volar. Una eSIM de Egipto comprada en casa resuelve eso, y a las cuatro de la mañana no hay nada que negociar.
No porque la eSIM sea mejor, sino porque a las cuatro de la mañana no quieres estar resolviendo un trámite que requiere tu pasaporte, una firma y una fotocopia.
Si vas a comprar en el aeropuerto de todas formas, ve con el orden correcto: primero el visado, después la maleta, después el mostrador.
El mostrador del operador está junto a las cintas, no en la sala de llegadas internacionales, así que no puedes hacer las tres cosas a la vez. Si tienes un traslado esperando, avisa al conductor de que vas a tardar.
El visado de 25 o 30 dólares y la cola del banco antes de la maleta
El visado se paga antes de pasar por inmigración y se paga en efectivo, en los mostradores bancarios que hay en la sala.
No hay tarjeta, no hay cajero antes de ese punto en algunos aeropuertos, y no hay vuelta atrás si te has quedado sin billetes. El precio tiene una discrepancia que conviene conocer.
El visado electrónico cuesta 25 dólares para una entrada y 60 para varias, se pide en el portal oficial y se solicita con una semana de margen.
El visado a la llegada se ha publicado a 25 dólares durante años, pero una de las guías que sigue el tema en 2026 sitúa la subida a 30 dólares a partir del 1 de marzo de ese año, mientras otras siguen publicando 25 y el propio sector turístico egipcio ha desmentido subidas.
Con esa discrepancia sobre la mesa, la decisión práctica es no decidir: lleva 30 dólares en billetes nuevos y limpios.
Los bancos egipcios del aeropuerto rechazan billetes rotos, marcados o muy viejos, y esa es una de las razones más tontas por las que alguien se queda atascado en la sala de llegadas.
El visado electrónico resuelve otra cosa distinta: te salta la cola del banco. No te salta inmigración, pero te quita veinte o treinta minutos en hora punta y te quita la dependencia del efectivo.
Para un viaje de una sola entrada a Egipto cuesta lo mismo que a la llegada, así que la única razón para no hacerlo es la prisa por reservar.
Existe una tercera vía que muy poca gente usa y que cambia el cálculo entero si tu viaje es solo de Mar Rojo. Si aterrizas en Sharm el Sheij y te quedas únicamente en la zona sur del Sinaí hasta quince días, inmigración te sella gratis.
El sello no te deja ir a El Cairo, ni a Luxor, ni hacer una excursión de un día a la capital. Si tu plan es playa y buceo, es gratis. Si tu plan incluye las pirámides, no existe.
Vodafone, Orange, e& o WE: el mostrador que abre a las 4 y el que no
Cuatro operadoras tienen licencia móvil en Egipto: Vodafone, Orange, e& (la antigua Etisalat) y WE, la estatal.
La comparación completa está en la comparativa de operadores egipcios, con cobertura por tramo, APN y el detalle del 5G. Aquí solo va lo que decide la compra en el aeropuerto.
Vodafone es la que tiene la cobertura más amplia fuera de las ciudades, y en un viaje que mezcla El Cairo, el Nilo y la costa eso se nota.
Orange es competitiva en ciudad y en los sitios turísticos, y suele salir algo más barata. e& es la que más minutos locales mete en el paquete, lo cual importa si las llamadas por aplicación no te funcionan.
WE es la más barata del mercado y la que tiene la cobertura más floja, lo que en un circuito itinerante es exactamente lo que no quieres.
En los aeropuertos de El Cairo, Hurghada y Sharm el Sheij hay mostradores de operadora, y en El Cairo están los cuatro. Todos venden lo que en el mostrador se llama «paquete turístico», y todos tienen tienda oficial en las ciudades. Los cuatro aplican la misma regla de registro, que es el punto siguiente.
Un detalle que sí cambia entre mostradores y que no está en ninguna tabla: cuánta gente hay delante. En hora punta, el mostrador con más personal no es el más barato, es el que menos tarda.
Si vas con un grupo de ocho personas y cada una tiene que registrar su línea, el factor tiempo se multiplica por ocho y deja de ser un detalle.
El trámite del pasaporte: firma, fotocopia y cinco números por operador
La SIM egipcia no se compra, se registra. El regulador exige pasaporte original, el visado o la autorización electrónica de entrada, la firma de un contrato en papel y una fotocopia en color del documento que se queda la tienda. Por eso mucha gente acaba con una eSIM para Egipto en el teléfono en lugar de una tarjeta en la mano.
No hay forma de hacerlo por internet ni de que lo haga otra persona por ti. Conviene tener presentes dos límites que casi nadie cita y que importan si viajas en familia.
Cada extranjero puede registrar hasta cinco números de voz y cinco de datos por operadora, así que el límite práctico no es un problema.
El número queda vinculado a tu estancia: cuando el periodo autorizado termina, la línea se corta aproximadamente un mes después. No es una SIM que puedas guardar para el año que viene. Desde 2026 se suma el registro del IMEI del teléfono.
El regulador cerró en enero la exención que tenían los móviles importados que entraban en el equipaje, y mantuvo una ventana turística de 90 días.
En la práctica significa que el terminal queda asociado al número que registras, y que un teléfono que no pase por ese registro puede acabar con la línea bloqueada. Si compras en un mostrador oficial, el trámite lo hace el empleado.
Si compras en la calle a alguien que te vende una SIM ya registrada a nombre de otra persona, el riesgo es que esa línea se desactive sin avisar.
Diez o quince minutos por persona es una estimación razonable con el mostrador libre. Con dos vuelos delante, cuarenta. Multiplícalo por el número de líneas que necesites antes de decidir que la SIM local es la opción rápida.
Un bono de 30 días para un viaje de 8: 22 días que tiras
Todos los paquetes turísticos de las operadoras egipcias tienen la misma forma: 30 días de validez. Casi todos los viajes que se venden en España a Egipto duran entre ocho y doce. En el mejor de los casos compras 30 días y usas 8.
La pregunta útil no es cuántos días tiras, es si esa diferencia se puede comprar de otra manera. La respuesta es casi nunca. e& tiene una bolsa de 20 GB con validez de hasta 90 días por unas 525 libras, que es el único producto del mercado pensado para estancias largas, y solo tiene sentido si vas a volver o si te quedas más de un mes.
Para un viaje de ocho días, la validez no se puede fraccionar: pagas el mes completo aunque uses una semana.
Que compres 30 días y uses 8 no se puede evitar. El desperdicio de gigas es otro número, y ese sí se puede evitar. Un viaje de ocho días con WiFi de hotel por la noche gasta entre 3 y 5 GB.
El tramo de entrada de casi todos los mostradores está en 10 o 12 GB. Compras el doble de lo que necesitas porque el escalón siguiente hacia abajo no existe.
El argumento real a favor de una eSIM de 3 o 5 GB no tiene nada que ver con la comodidad: el mercado local no vende el tamaño que necesitas.
Si tu viaje es de ocho días y no vas a hacer copia de seguridad de fotos por datos móviles, 5 GB es tu número y los otros 25 GB del bono egipcio son un regalo para la operadora.
350 o 650 libras por lo mismo: por qué las tablas de precios no coinciden
Si buscas el precio del bono turístico de Vodafone en distintas guías publicadas este año, encuentras cifras que no cuadran. Para el tramo de 20 a 30 GB hay tablas que publican unas 350 libras y tablas que publican 650. Para Orange, el paquete de 30 GB aparece a 505 libras en una fuente y a 700 en otra.
No es que una esté mal: es que están midiendo cosas distintas y ninguna lo dice. La dispersión tiene cuatro razones y conviene conocerlas antes de negociar en un mostrador.
La primera es el tipo de cambio. La libra egipcia se ha devaluado varias veces y cada tabla convierte a dólares o a euros en un momento distinto.
Una diferencia del 20 % en el tipo de cambio convierte 350 libras en dos precios distintos sin que nadie haya tocado el precio.
La segunda son las promociones. Los paquetes turísticos egipcios cambian con la temporada y con campañas de captación, y una guía que se actualizó en enero puede estar publicando el precio de una promoción que ya no existe.
La tercera es la más importante y la que casi nunca se explica: no todos los gigas del bono son iguales.
Muchos paquetes separan una bolsa de datos libres de una bolsa de datos solo para redes sociales y mensajería. El número grande de la publicidad puede incluir las dos. Si de 30 GB solo 12 son libres, el precio por giga real se duplica de golpe: el «30 GB» del cartel no es el número que buscas.
La cuarta es el impuesto y la tasa. Algunos precios publicados son con impuestos y otros sin ellos, y la diferencia en un bono de 600 libras es visible.
Con esas cuatro variables, la única cifra que sirve es una que puedes calcular tú en el mostrador: precio en libras dividido entre gigas libres.
Ese número, comparado con la referencia de 0,65 dólares por giga que publica el índice de Cable.co.uk para el conjunto del país, te dice en cinco segundos si el paquete que te están ofreciendo está en el rango normal o si te están cobrando la tarifa del turista despistado.
Una pregunta que hay que hacer en voz alta antes de pagar: cuántos de esos gigas son libres y cuántos son solo para WhatsApp. La diferencia entre un bono de 30 GB y uno de 12 con un regalo de 18 es exactamente esa.
El roaming español: 13 € al día que convierten 8 días en 126 €
Egipto no está en la zona de roaming incluido de ningún operador español. Fuera de la Unión Europea cada operadora vende pases por zona y por día, y Egipto cae en la zona más lejana de casi todas las tablas.
La tarifa publicada por Vodafone España para su Zona 6, donde está Egipto, es de 13 euros al día más IVA, con 2 GB diarios y 100 minutos de llamadas. Con el IVA son 15,73 euros al día. Un viaje de ocho días son 125,84 euros por 16 GB.
La misma cuenta en Movistar u Orange se mueve en órdenes parecidos, con el precio exacto dependiendo de tu tarifa y de la zona que te asignen.
Compara esa cifra con lo que cuesta una cantidad parecida en cualquier otro camino de esta página: 20 GB en una eSIM internacional se compran por unos 39 dólares, entre 35 y 37 euros, y con eso cubres el viaje entero con margen. La diferencia no es un 20 %: es un 70 %.
La regla que sale de esa aritmética es simple y no necesita matices: a partir de tres días, el roaming casi nunca gana.
En un viaje de dos días con poco uso, el pase diario puede empatar o incluso salir mejor, porque no pagas nada si no lo activas.
A partir del tercer día, multiplicar 13 euros por día deja de ser una opción racional. Queda una trampa adicional que conviene desactivar antes de embarcar: el consumo en segundo plano.
Si dejas los datos móviles activados en la línea española y el teléfono decide actualizar una aplicación, el pase diario se activa solo y se factura el día completo aunque hayas usado 3 MB.
La forma de evitarlo es dejar los datos móviles de la línea española apagados y poner la eSIM como línea de datos. Los SMS y las llamadas entrantes siguen funcionando, y eso es lo que necesitas para el punto siguiente.
WhatsApp llama, pero no siempre: las llamadas que se caen en la red egipcia
Aquí hay que ser honesto sobre lo que se sabe y lo que no.
Las llamadas por aplicación en Egipto son un terreno inconsistente: hay informes de que las redes locales limitan las llamadas de voz y vídeo de WhatsApp mientras el texto y las imágenes pasan sin problema, y hay informes de usuarios a los que les funcionan con normalidad.
El texto no varía: los mensajes pasan siempre. La llamada sí varía.
La razón de fondo es que el tráfico de voz sobre datos compite con la red de voz tradicional de las operadoras, y en Egipto el regulador y las operadoras han tratado ese tráfico con criterios distintos a lo largo de los años.
No hay una respuesta única y no la va a haber, porque depende de la operadora, de la ciudad y de la semana.
Puedes hacer una cosa: no depender de ella. Un dato cambia la decisión de compra: los paquetes turísticos egipcios incluyen minutos locales.
Cien, doscientos, seiscientos, según el tramo. Si WhatsApp no llama, el bono sí llama, y puedes telefonear al hotel, al barco o al conductor sin haber previsto nada. Una eSIM para Egipto no incluye minutos. Datos puros, sin voz.
Si el viaje depende de llamadas —recogida en el aeropuerto, coordinación con el crucero, un conductor que no encuentra la puerta del hotel— la balanza se inclina hacia la SIM local no por precio, sino por la única cosa que la eSIM no puede hacer.
La prueba se hace en la primera hora: manda un mensaje, haz una llamada de diez segundos por WhatsApp a alguien de España y comprueba si entra. Si entra, ya está resuelto. Si no entra, ya sabes que tu canal de voz es el teléfono normal, y que necesitas minutos en el bono o una aplicación de voz alternativa.
Tu banco te manda un SMS y tú estás en Asuán
Este es el problema que nadie tiene en cuenta al comprar una eSIM y que aparece en el peor momento: una operación con tarjeta que el banco bloquea, un Bizum que hay que confirmar, una transferencia que pide el código de seis dígitos.
Si desactivas o quitas tu SIM española, dejas de recibir esos mensajes. No hay forma de recuperarlos: el código va al número, no al correo.
La solución es una configuración concreta de doble SIM, y no es la que viene por defecto: la eSIM como línea de datos, la SIM española como línea de voz y SMS, y los datos móviles de la línea española apagados.
Recibir un SMS no consume datos, así que no activa el pase diario ni genera cargo. Enviar un SMS desde Egipto sí puede tener coste, y las llamadas salientes también, pero el código de verificación entra sin problema.
Conviene comprobar dos matices antes de volar, porque dependen de tu banco y de tu tarifa.
El primero es si tu entidad usa notificaciones push dentro de la aplicación en lugar de SMS: si es así, la aplicación necesita datos, y los tendrá por la eSIM, así que funciona igual.
El segundo es si tu operador español mantiene la línea conectada a una red egipcia cuando el roaming de datos está apagado: en la mayoría de tarifas sí, y el coste de estar registrado en la red es cero mientras no uses servicios de pago.
La comprobación de cinco minutos que ahorra una tarde: apaga los datos de la línea española, deja la eSIM activa, pide a alguien de tu casa que te mande un SMS y confirma que llega. Si llega con los datos apagados, tu configuración está bien.
El crucero por el Nilo: cuatro noches, un WiFi y doce dispositivos
El tramo Luxor–Asuán es el corazón de casi todos los circuitos que se venden en España, y es también el sitio donde la conectividad se comporta de una forma que no se parece a nada del resto del viaje.
El barco tiene WiFi, y ese WiFi no es la red egipcia: es un enlace por satélite compartido entre todos los pasajeros. En la práctica significa tres cosas. La primera, que la velocidad no tiene relación con los 56 Mbps del país.
La segunda, que la latencia es alta, y lo que se nota con latencia alta no es la descarga, es la videollamada y el envío de fotos grandes.
La tercera, que en muchos barcos se cobra por aparato y por día, así que una familia de cuatro puede pagar cuatro veces por el mismo enlace.
La cobertura móvil durante la travesía es otra cosa. A lo largo del valle del Nilo hay señal en las ciudades y en los tramos próximos a ellas, y hay cortes entre poblaciones.
En los templos de Luxor la cobertura es buena, en Asuán y en la isla de File también.
Los tramos de navegación entre escalas son los que fallan, que es justo cuando estás en cubierta mirando el paisaje y queriendo subir una foto. La conclusión práctica no es comprar más gigas, es no depender del barco.
Descarga los mapas sin conexión antes de embarcar, guarda las entradas y los billetes en el móvil, y asume que habrá tres o cuatro horas al día sin nada.
Si vas a trabajar desde el barco, el dato que necesitas no es la velocidad del país: es que el enlace del barco es satelital y que ninguna eSIM lo mejora.
Hurghada y Sharm: la pulsera del todo incluido y el WiFi que se paga por aparato
El otro extremo del viaje es la costa, y ahí cambia el problema. En un resort de «todo incluido» no te falta WiFi: te falta WiFi que sirva para algo.
La estructura habitual es WiFi gratis en recepción y en la zona de piscina, y una tarifa aparte para la habitación o para una conexión de más velocidad.
En algunos resorts se cobra por dispositivo, lo cual convierte a una familia de cuatro en una factura que no esperabas. La velocidad en hora punta, cuando todo el mundo vuelve del barco de buceo, es la peor del día.
Si buceas, el cálculo es distinto otra vez: pasas entre seis y ocho horas en un barco sin cobertura y sin WiFi, y las fotos de la inmersión se suben por la noche o no se suben.
Un plan de datos generoso tapa ese hueco mejor que cualquier tarifa del hotel.
Si tu viaje es solo Sharm el Sheij, vuelve al punto del visado: el sello gratuito del Sinaí Sur te cubre quince días en la zona, y no te deja ir a El Cairo.
Solo esa combinación te ahorra el visado entero en todo el país.
Ocho días, doce días, veinte días: los gigas que gasta cada itinerario
Los números de consumo que circulan por internet suelen ser inventados. Las cifras de abajo son órdenes de magnitud con la aritmética a la vista, para que puedas sustituir tus propias cifras.
Un mapa con navegación gasta muy poco, menos de 10 MB por hora, porque las teselas se descargan una vez y el resto es texto.
Una hora de vídeo en streaming gasta entre 0,7 y 1,5 GB según calidad. Una hora de videollamada, entre 0,5 y 1 GB. El consumo que rompe todas las previsiones es la copia de seguridad de fotos: mil fotos en calidad original son dos o tres gigas, y en un viaje a Egipto se hacen mil fotos con facilidad.
Con eso, los tres viajes que se venden se separan bien: Ocho días, El Cairo y Luxor, hoteles con WiFi. Mapas, WhatsApp, consultas puntuales, alguna foto subida. Entre 3 y 5 GB. Si además haces copia de seguridad de fotos por datos, suma 3 GB.
Doce días, circuito completo con crucero y mar. El WiFi del barco cubre una parte y la costa cubre otra, pero los tramos sin conexión son más largos. Entre 8 y 12 GB, y la videollamada diaria con la familia es la que empuja la cifra.
Veinte días o trabajo remoto. Una hora diaria de videollamada son unos dos gigas por semana ella sola. A partir de 15 GB conviene mirar el escalón de 20, porque el precio por giga baja y el riesgo de quedarte a cero en la última semana desaparece.
La regla que resume los tres: el mapa nunca es el problema, la copia de seguridad de fotos siempre lo es. Quien calcula su plan contando mapas y mensajes acierta. Quien lo calcula contando la cámara se queda corto.
Con paquete organizado la respuesta cambia: el guía, el autobús y el grupo
Egipto es uno de los destinos donde el «circuito» pesa más en el mercado español. Circuito con guía, autobús, hoteles fijados y un grupo de treinta o cuarenta personas. El formato cambia tres cosas de esta decisión.
La primera es la llegada. En un circuito, el traslado del aeropuerto está incluido y hay alguien esperando con tu nombre en un cartel.
No necesitas datos para pedir un coche, ni para buscar la dirección del hotel, ni para avisar de que llegas tarde. El dato que necesitas es para ti, no para el viaje.
La segunda es el autobús. El WiFi del autobús existe en algunos circuitos y en otros no, y cuando existe suele ser un módem compartido con velocidad de hace diez años. No cuentes con él para nada que importe.
La tercera es el grupo. Si treinta personas deciden comprar SIM en el mismo mostrador a la misma hora, el tiempo de compra no es de treinta minutos: es de dos horas, y el autobús no espera.
En ese escenario, la eSIM no es comodidad, es la única forma de que el grupo salga del aeropuerto a la hora prevista.
Una sola pregunta, hecha antes de volar, ahorra la mitad de este artículo: ¿el circuito incluye SIM o la gestiona el guía? Muchos mayoristas la incluyen o la ofrecen como extra.
Si la respuesta es sí, no compres nada hasta haber hablado con el guía. Si la respuesta es no, ya sabes que la decisión es tuya y que se toma antes de salir de España.
Instálala en casa, no en la cola del visado
La eSIM de Egipto se instala con WiFi, en casa, y no es un detalle menor: el perfil se descarga de un servidor, y en la sala de llegadas de El Cairo la WiFi es gratis pero lenta y a veces está saturada.
Escanear un código QR con mala conexión es una de las formas más fáciles de perder veinte minutos y de acabar con un perfil a medio instalar.
El orden correcto tiene cinco pasos y ninguno tiene misterio. Descarga el QR o el enlace de activación y guárdalo en el móvil y en el correo.
Escanéalo desde los ajustes del teléfono, no desde la cámara, para que no se abra una página web en lugar de instalar el perfil.
Ponle un nombre a la línea para no confundirla con la española cuando estés en el extranjero. Deja la eSIM como línea secundaria de voz y SMS y como línea principal de datos. No la actives hasta que la necesites si el plan empieza a contar desde la primera conexión a la red. El último punto depende de la marca.
Casi todas dan una ventana de activación amplia —180 días es un valor habitual— y el contador de días empieza cuando el perfil se conecta a una red del país, no cuando lo instalas.
Si tienes dudas, la comprobación está en la ficha del plan: si dice que los días cuentan desde la primera conexión, puedes instalarla un mes antes sin gastar nada.
El paso que se olvida siempre es el último: en la línea de la eSIM hay que dejar activado el roaming de datos. Suena contradictorio, porque lo primero que te han enseñado es a apagar el roaming.
La diferencia es que el roaming de la línea española es lo que cuesta dinero y el de la eSIM es lo que le permite registrarse en la red local.
Si lo dejas apagado, el perfil se instala, aparece en los ajustes y no conecta. La secuencia completa está en la secuencia de activación y el comprobador de compatibilidad eSIM resuelve la duda previa en dos minutos.
Los cinco fallos de la primera hora, en el orden en que se prueban
Cuando aterrizas y no hay datos, hay cinco causas y se comprueban en este orden, porque van de la más frecuente a la más rara.
El roaming de la eSIM está apagado. La causa número uno, y la más tonta. Se comprueba en ajustes, en la línea de la eSIM, y se activa.
La línea de datos sigue siendo la española. El teléfono mantiene la línea de datos anterior aunque la eSIM esté instalada. Entra en datos móviles y elige la eSIM como línea principal. Si no, el teléfono intenta conectarse con la española, que no tiene datos en Egipto, y el resultado es que no hay internet y no se entiende por qué.
La eSIM está desactivada como línea. Instalar y activar son dos cosas distintas. Un perfil puede estar instalado y desactivado, y en la pantalla de líneas aparece con el interruptor en gris.
El APN. En Egipto el aprovisionamiento es automático en casi todo lo que compra un visitante, así que este fallo es raro, pero existe. Se resuelve escribiendo el APN a mano según las instrucciones de la marca.
El teléfono está bloqueado por operador. El fallo que no se arregla en el aeropuerto. Si el terminal está bloqueado a una operadora española, no acepta ningún perfil. Se comprueba antes de comprar el plan, no después.
Cuando la eSIM convive con la SIM española y algo falla, la guía de doble eSIM que no funciona en iPhone cubre los casos de conflicto entre líneas, y la de errores de activación cubre el fallo del perfil.
Si el viaje sigue a Jordania, el plan de un solo país se apaga
Muchos circuitos españoles combinan Egipto con Jordania, y ahí hay un detalle que se paga caro: un plan de un solo país deja de funcionar al cruzar la frontera. No se degrada, no baja de velocidad: se apaga.
El cruce más habitual es el ferry de Nuweiba o Taba a Áqaba, y el segundo es el paso terrestre de Taba. En ambos casos, el perfil egipcio deja de tener red y el perfil jordano tiene que estar ya instalado.
Si vas a hacer Egipto y Jordania en el mismo viaje, la decisión no es qué plan comprar para Egipto: es si compras dos planes de un país o uno regional que cubra los dos.
Un plan regional tiene una trampa que se explica en la guía de planes europeos que cubren Turquía, Grecia y Egipto: el nombre del plan no es la lista de países.
Un plan que se llama Europa puede incluir Egipto o no, y la única forma de saberlo es leer la lista completa antes de pagar.
Una tarjeta de datos no hace tres cosas: el número, el taxi y la llamada del hotel
Merece la pena cerrar con lo que la eSIM no resuelve, porque es donde se acumulan las quejas de la primera tarde.
No tienes número egipcio. Para el 90 % de los usos da igual: Uber y Careem funcionan por aplicación con datos, WhatsApp funciona con tu número español, y las reservas por correo o por la aplicación del hotel también. Donde no da igual es cuando alguien tiene que llamarte: el barco del crucero que cambia la hora de salida, el conductor que no encuentra la puerta, el hotel que confirma la recogida. Sin número local, esa llamada no llega.
No tienes minutos. Los bonos locales incluyen entre 100 y 600 minutos y las eSIM internacionales no incluyen ninguno. Si tu viaje depende de llamar a restaurantes o de coordinar traslados por teléfono, esa es la diferencia real entre los dos productos.
No resuelve el WiFi del barco. Insisto porque es el error más repetido: el enlace del crucero es satelital y ninguna tarjeta lo mejora. Lo único que hace una eSIM en el barco es darte cobertura cuando el barco se acerca a una ciudad.
Tampoco sustituye al visado, ni al registro del IMEI, ni a la documentación. Son cuatro trámites distintos y la tarjeta de datos solo sustituye a uno.
Si después de leer esto sigues sin tener claro qué comprar, la página de planes para Egipto tiene los tramos con el precio por giga al lado, y la comparativa de marcas explica cuál conviene según el tipo de viaje.
De dónde salen estos números y cuándo se consultaron
Las cifras de red son de Ookla, recogidas en el informe Digital 2026: Egipto de DataReportal: mediana móvil de 56,45 Mbps y fija de 89,84 Mbps al cierre de 2025, subida de 30,80 Mbps en doce meses hasta agosto de 2025, 121 millones de conexiones móviles, 98,2 millones de personas con internet y 95,4 % de conexiones de banda ancha.
La mediana nacional actualizada mes a mes está en la página de Egipto del índice global de Speedtest.
Los datos de 5G vienen del seguimiento de Ookla sobre el norte de África, publicado en agosto de 2026: el lanzamiento comercial del 4 de junio de 2025, la mediana de 110,5 Mbps del primer día frente a una base 4G de 32,8 Mbps, la estabilización en 89 Mbps al final del sexto mes y la caída del agregado a 34,77 Mbps que se explica al principio del artículo.
La referencia de precio por giga del conjunto del país sale del índice mundial de Cable.co.uk, que sitúa a Egipto en torno a 0,65 dólares por gigabyte, uno de los mercados más baratos del mundo.
Los precios de los bonos turísticos son un rango, no una lista, y esa es una decisión editorial: las tablas publicadas este año para el mismo tramo de 20 a 30 GB van de 350 a 700 libras, y ninguna puede presentarse como el precio vigente.
El rango refleja la dispersión real entre fuentes, temporadas y promociones, y por eso el artículo insiste en calcular el precio por giga libre en el mostrador.
El precio del visado electrónico, 25 dólares para una entrada y 60 para varias, es el que publica el portal oficial.
El visado a la llegada aparece a 25 dólares en la mayoría de las fuentes y a 30 desde el 1 de marzo de 2026 en una de ellas; de ahí la recomendación de llevar 30 en efectivo.
El portal oficial y la web del regulador bloquean el acceso automatizado, así que se citan sin enlace y conviene comprobarlos antes de volar.
La tarifa de roaming de Vodafone España corresponde a su tabla de zonas publicada para la Zona 6, que incluye Egipto: 13 euros al día más IVA, 2 GB diarios y 100 minutos.
La página bloquea el acceso automatizado, igual que las de los otros operadores, así que la cifra se cita como referencia y no como enlace. Ninguna de estas cifras es una garantía en vivo.
La red egipcia está en plena expansión de 5G, los precios locales se mueven con el tipo de cambio y los paquetes cambian con las promociones. La fecha de consulta de todo lo anterior es el 27 de octubre de 2026.