eSIM para Shanghái: del avión al metro sin perder datos

Equipo de Roami
27. October 2026
27 min de lectura
Equipo de Roami

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Roami ayuda a los viajeros a mantenerse conectados globalmente con planes eSIM confiables que incluyen cambio automático de operador entre redes locales.

eSIM Shanghái: qué necesitas y dónde falla la señal

Shanghái es la ciudad más fácil de China para conectarse y, a la vez, la que más se complica en los primeros noventa minutos. La razón no es la red: es que todo lo que necesitas al aterrizar —el mapa, el taxi, el pago del metro, la dirección del hotel— vive dentro del móvil, y si el móvil no tiene datos, la ciudad se vuelve un jeroglífico.

Esta guía no repite lo que ya está en la guía general de internet en China. Se centra en lo que es distinto aquí: los dos aeropuertos, el metro, el maglev, la red que mejor funciona en cada zona y los puntos donde no hay cobertura ni con 5G.

Lo que hay que saber antes de bajar del avión. Cualquier eSIM que funcione en China funciona en Shanghái; la diferencia entre operadores se nota en los alrededores y en los pueblos de agua, no en el centro. Con 10 GB cubres una semana entera con margen. Y el único punto donde la señal falla de verdad es el túnel del metro, que no es un problema del plan sino de la física.

Los precios de esta página se leyeron el 27 de octubre de 2026 y corresponden a los tres vendedores con más volumen en España.

¿Qué eSIM funciona mejor en Shanghái?

En el centro, cualquiera. La ciudad tiene cobertura densa de las tres redes chinas y no vas a notar diferencia entre China Mobile (CMCC), China Unicom y China Telecom entre el Bund y Jing’an.

La diferencia aparece en cuanto sales del centro urbano:

Zona Qué esperar
Centro (Huangpu, Jing’an, Xuhui, Pudong financiero) Cobertura plena en las tres redes, 5G en la mayoría de calles
Barrios antiguos y callejones (longtang) Señal más débil por la densidad de edificios; el móvil puede caer a 4G
Metro Señal en andenes y estaciones; sin señal en los túneles entre estaciones
Disneyland y zona este Cobertura buena al aire libre, peor en las colas cubiertas y en los pabellones
Pueblos de agua (Zhujiajiao, Qibao) Cobertura urbana en el pueblo, intermitente en los canales y callejones
Hangzhou y Suzhou en el día Buena en las ciudades, cortes en los túneles del tren de alta velocidad

La conclusión práctica: si tu viaje es Shanghái ciudad, la red es indiferente y decide el precio. Si incluye pueblos de agua o excursiones, China Mobile es la elección conservadora, y es la red que usan los planes de Holafly y de Roami. Airalo monta en China Unicom, que en el centro va igual de bien.

¿Cuánto cuesta estar conectado una semana en Shanghái?

Datos móviles Shanghái. Cuatro formas de comprarlos, con los precios de octubre de 2026:

Opción Precio Para quién
Plan de 5 GB / 30 días 16 $ Semana de turismo con wifi de hotel
Plan de 10 GB / 30 días 24–26 $ Semana con fotos, mapas y algo de vídeo
Ilimitado de 7 días 27–27,50 $ Quien no quiere mirar el contador
SIM local de 20–30 GB 100–200 ¥ Estancias de más de dos semanas

La diferencia entre 5 GB y 10 GB son 8 $; entre 10 GB e ilimitado, entre 1 y 3,50 $. Si el viaje es de siete días, el ilimitado cuesta prácticamente lo mismo que 10 GB y elimina la pregunta. Si el viaje es de cuatro días, el plan de 5 GB gana por goleada: 16 $ contra 20,50 $ por días que no vas a usar.

¿Hay wifi gratis en el metro y en el aeropuerto?

Sí, y las dos redes tienen el mismo problema: piden un número chino o una verificación que un turista no siempre puede completar.

Metro. Hay wifi en muchas estaciones, pero para conectarte necesitas un número de móvil chino que reciba un SMS. Sin número local, no hay acceso. En la práctica, el metro se usa sin conexión: los mapas descargados y la línea que ya sabes.

Aeropuerto de Pudong y de Hongqiao. El wifi es gratis y funciona bien, pero el acceso se hace en unas máquinas donde escaneas el pasaporte o el billete antes de obtener el código. Están en las zonas de llegadas y a veces en la de salidas; si no las encuentras, pregunta en el mostrador de información.

Cafeterías y centros comerciales. Igual que el metro: portal cautivo con SMS chino, o acceso por WeChat en los sitios más modernos. Los Starbucks y las cadenas grandes suelen tener un portal que acepta verificación por WeChat.

La consecuencia es la de siempre: el wifi no sustituye a los datos en Shanghái. Sirve para descargar y para trabajar en el hotel; no sirve para moverte.

¿Cómo se llega de Pudong a la ciudad con datos en el móvil?

Pudong está a unos 30 km del centro, y hay cuatro formas de salir. La que elijas depende de la hora y del equipaje, y solo una necesita datos desde el primer minuto.

Medio Tiempo al centro Coste aproximado Necesita datos
Maglev + metro 8 min + 25 min 50 ¥ + 4 ¥ No
Metro línea 2 60–70 min 4–7 ¥ No (con mapa descargado)
Taxi oficial 45–60 min 180–250 ¥ No
Didi 45–60 min 150–220 ¥ Sí

El maglev es la opción que todo el mundo quiere probar: cubre el trayecto hasta Longyang Road en unos ocho minutos y luego enlaza con el metro. Es rápido y espectacular, pero si llevas dos maletas y llegas a las once de la noche, el taxi es la decisión sensata.

El taxi oficial tiene mostrador en la zona de llegadas y una cola ordenada. Se paga en efectivo o por QR. Si no tienes datos, el taxi funciona igual: dale la dirección del hotel escrita en chino, que es el único dato que necesita el conductor.

Didi es más barato y no requiere explicar nada, pero necesita conexión. Es la razón por la que mucha gente compra la eSIM antes de volar: llegar, abrir la app y que el coche aparezca sin negociar.

¿Y si aterrizo en Hongqiao?

Hongqiao es el otro aeropuerto, y tiene una particularidad que cambia los planes: comparte complejo con la estación de tren de alta velocidad, la más grande de la ciudad. Si tu viaje sigue a Hangzhou, Suzhou o Pekín, sales del avión y en veinte minutos estás en el tren.

Para llegar al centro, la línea 2 y la 10 del metro conectan directamente. La línea 2 es la misma que viene de Pudong, así que atraviesa la ciudad de oeste a este pasando por People’s Square, que es el centro geográfico y comercial.

Dos avisos:

  • No confundas Hongqiao airport (SHA) con Pudong (PVG). Los billetes y las apps usan los códigos, y un taxi al aeropuerto equivocado son 60 km y 250 ¥.
  • La estación de tren de Hongqiao es un laberinto. Si vas a tomar un tren, llega con 40 minutos de margen y sigue las indicaciones de la planta, no las del móvil: el GPS dentro del edificio falla.

¿Qué apps hacen falta para moverse por Shanghái?

Cuatro, y ninguna es Google Maps.

  • Amap (Gaode). El mapa que usan los locales. Tiene modo en inglés limitado y muestra el transporte público con horarios reales.
  • Apple Maps. En iOS funciona bien en China porque usa cartografía local, y muestra los nombres en tu idioma si el sistema está configurado así. Es la opción cómoda si no lees chino.
  • Didi. Taxis y coches. Tiene versión en inglés y acepta tarjetas extranjeras.
  • Alipay. Para el metro, el autobús, el taxi, las entradas y el pago en cualquier sitio. La guía de pagos está en Revolut en China.

Google Maps no es una opción por dos razones: está bloqueado en las conexiones locales y sus datos de China son pobres incluso cuando carga. Si confías en él, vas a descubrir en la primera esquina que el mapa no coincide con la ciudad.

¿Dónde falla la señal en Shanghái?

Cuatro puntos negros, y ninguno se arregla cambiando de plan:

El túnel del metro. Entre estaciones no hay cobertura de ninguna red. En un trayecto de veinte minutos puedes pasar ocho sin señal. Si esperas una llamada importante, sal a la superficie.

Los callejones antiguos. Los longtang del casco antiguo tienen muros gruesos y calles de dos metros; la señal entra mal y el GPS se pierde. Es el sitio donde más útil es tener el mapa descargado.

Las colas cubiertas de Disneyland. Bajo las marquesinas y dentro de los pabellones, la señal cae. Nada grave, pero no cuentes con el móvil para entretener a los niños en la cola.

Los túneles del tren de alta velocidad. De Shanghái a Hangzhou hay tramos de túnel que cortan la conexión un minuto o dos. Vuelve sola.

¿Merece la pena pagar por 5G en Shanghái?

No, y conviene decirlo porque es donde las operadoras gastan el marketing. Para lo que hace un turista —mapas, mensajes, pagos, traducción, alguna videollamada— el 4G es más que suficiente. El 5G solo cambia algo cuando mueves archivos pesados; para un mapa da igual.

Lo que sí importa es la densidad de antenas, y ahí Shanghái está entre las mejores ciudades del mundo: en el centro es raro quedarse sin cobertura. El cuello de botella no es la velocidad, es el túnel del metro y los edificios viejos.

¿Cuántos gigas se gastan en una semana en Shanghái?

La cuenta por actividad está en la guía general de internet en China: un día de turismo normal se queda entre 0,4 y 0,6 GB. Lo que cambia en Shanghái son tres escenarios que en otras ciudades no aparecen:

  • Un día en Disneyland. La app del resort se usa para ver colas, reservar restaurantes y abrir el mapa del parque. Con la ubicación encendida todo el día, solo la app se lleva 250–350 MB, más las fotos y los vídeos de la cola.
  • Diez minutos en directo desde el Bund. Una retransmisión en 1080p son 150–200 MB. Una hora de historias desde el mirador de Lujiazui gasta más datos que tres días de mapas.
  • Una tarde de traductor con cámara en el casco antiguo. El traductor que lee carteles en tiempo real consume entre tres y cinco veces más que el de texto: 80–120 MB en una tarde de callejeo.

La semana de una persona con turismo normal, un día de parque y algo de vídeo: 5–7 GB. Diez días con ese ritmo: 8–10 GB. Por eso el plan de 10 GB cubre la semana con margen, y el de 5 GB se queda corto si hay parque temático o si el móvil sube fotos a la nube sin preguntar.

Tres días en Shanghái: dónde hace falta la conexión

Un itinerario normal de tres días, con lo que se resuelve con datos en cada tramo. Sirve para ver que la conexión no es un extra: es la herramienta con la que se hacen las cosas.

Día 1 — el Bund y el centro. Paseo por el Bund, ferry público a Lujiazui y subida a una torre. Los datos hacen falta para el ferry (billete por QR en la máquina), para la entrada de la torre (compra online con descuento) y para comer, porque la carta del restaurante está en un QR y se pide desde el móvil.

Día 2 — casco antiguo y concesión francesa. Yuyuan, callejones del casco antiguo, Tianzifang y Xintiandi. Aquí los datos sirven sobre todo para el mapa: las calles no siguen una cuadrícula y el GPS se pierde entre muros. Un mapa descargado y una batería externa valen más que cualquier guía de papel.

Día 3 — excursión. Zhujiajiao en la mañana y vuelta por la tarde, o Hangzhou en tren. En el pueblo de agua la señal es intermitente; en Hangzhou es urbana y completa. Si eliges Hangzhou, compra el billete con antelación: los trenes de media mañana se llenan los fines de semana.

Las noches. Cena, transporte y hotel. Todo por QR. Es el momento del día en que más se agradece no tener que buscar un cajero.

¿Cuánto cuesta un día en Shanghái?

Para dimensionar el presupuesto de conectividad, un día de turismo de gama media, con precios de octubre de 2026:

Partida Gasto
Desayuno en una panadería local 15–25 ¥
Metro, cuatro trayectos 16 ¥
Entrada a una atracción principal 60–180 ¥
Comida en un restaurante de barrio 40–70 ¥
Café 25–35 ¥
Cena 80–150 ¥
Taxi o Didi de vuelta 30–60 ¥
Total diario 270–540 ¥

El equivalente en euros son entre 35 y 70 €, y de esa cifra la conectividad representa entre 2 y 3 € si el viaje es de una semana. Es la partida más barata del presupuesto y la que más problemas evita cuando falla.

El error de cálculo más común es el contrario: gastar 40 € en una eSIM ilimitada que no se necesita. Con 10 GB por 24–26 $ cubres la semana entera y sobran gigas.

Sin datos en la terminal de Pudong: dónde pedir ayuda

El orden de comprobaciones —línea de datos, itinerancia, reinicio, selección manual de red— se explica paso a paso en la guía de conexión para un viaje a China. Lo que solo se sabe después de aterrizar en Pudong es dónde está cada cosa:

Qué necesitas Dónde está
Wifi gratis Máquinas de lectura de pasaporte en la sala de llegadas, junto a las cintas de equipaje; en la T2 también en el vestíbulo de salidas
Alguien que llame al hotel Mostrador de información, en el centro de la sala de llegadas; casi siempre hay inglés
Una SIM física de emergencia Mostradores de China Unicom y China Mobile en la sala de llegadas, con pasaporte; 20–30 minutos y 98–198 ¥
Enchufe Columnas y bancos de la zona de espera; tipo A y C, 220 V, sin adaptador europeo
Efectivo Cajeros de bancos chinos en el mismo vestíbulo; aceptan Visa y Mastercard, no siempre Revolut

Dos cosas no están donde uno las busca: el mostrador de información no vende SIM, y las máquinas de wifi no aceptan pasaporte caducado ni una fotocopia. Si el vuelo llega después de medianoche, el mostrador está cerrado y la única salida es el wifi o un taxi con la dirección escrita en chino.

Para el diagnóstico fino, la secuencia con capturas de iOS y Android está en la guía de instalación y SIM dual, y los doce fallos con su arreglo, en el catálogo de problemas.

¿Cómo se pide comida sin hablar chino?

Este es el momento en que la conexión deja de ser una comodidad y se convierte en la diferencia entre cenar y no cenar.

La mecánica de un restaurante normal en Shanghái:

  1. Te sientas y te dan un QR en la mesa, o está pegado en la pared. No hay carta de papel en la mayoría de los sitios.
  2. Escaneas con WeChat o Alipay y se abre la carta en el móvil, casi siempre en chino.
  3. Pides desde la pantalla, eligiendo platos con foto y precio.
  4. Pagas desde la misma pantalla o al final, escaneando el QR del mostrador.

Sin datos, ese circuito se rompe en el paso 2. Y sin traducción, se rompe en el paso 3. De ahí que la combinación que funciona sea datos + traductor con cámara: apuntas a la carta, el traductor la lee en tu idioma y eliges por la foto.

Tres trucos que ahorran situaciones incómodas:

  • Busca restaurantes con fotos en la carta. Casi todos los tienen; los que no, suelen ser de especialidad y más difíciles.
  • Ten preparada una frase con tus alergias escrita en chino, en una nota del móvil, para enseñarla. El traductor en directo falla en un sitio ruidoso.
  • El agua no siempre es gratis. En muchos sitios se pide aparte y llega caliente. Es normal, no es un error.

Si el restaurante no acepta tarjeta extranjera —lo habitual—, el pago va por QR con la tarjeta vinculada. Ahí vuelve a entrar la configuración de Alipay y Revolut que se hace en casa.

¿Y si hago una excursión a Hangzhou o a un pueblo de agua?

Dos escenarios distintos, y los dos se resuelven con el mismo plan.

Hangzhou o Suzhou en el día. Tren de alta velocidad, 45–60 minutos, billete comprado en la app o en la máquina con pasaporte. La cobertura es buena en las dos ciudades y en el trayecto, salvo los túneles. Con el plan de China sigues conectado todo el día; no hace falta comprar nada más.

Pueblos de agua (Zhujiajiao, Qibao, Wuzhen). A una hora u hora y media en coche. La cobertura es urbana en el pueblo y floja en los canales y en las casas antiguas. Es el escenario donde la red de China Mobile marca la diferencia, y donde conviene llevar el mapa descargado y algo de efectivo por si el QR falla.

Si el viaje incluye Hong Kong (China) o Macao (China), ojo: el plan de China continental deja de funcionar al cruzar la frontera. La comparación de opciones multipaís está en la guía de China con Hong Kong y Macao.

¿Se puede trabajar desde Shanghái con una eSIM?

Se puede, con dos matices. El primero es el hotspot: los planes ilimitados suelen limitar los datos compartidos a 1 GB al día, así que el portátil aguanta media jornada de trabajo normal y no aguanta una de videollamadas. El segundo es el wifi del hotel, que en Shanghái es rápido y está en todas partes menos en los alojamientos más baratos.

La combinación que funciona para una semana de trabajo: plan de datos fijos grande en el móvil, portátil por hotspot para el correo y el chat, y videollamadas desde el wifi del hotel. Si el trabajo es intensivo, un segundo plan de datos para el portátil sale más barato que pagar el roaming del hotel, que en los hoteles internacionales ronda los 100 ¥ al día.

¿Qué pasa si llego de noche al aeropuerto?

Después de las once de la noche, las opciones se reducen y el móvil pesa más.

Metro. La línea 2 cierra alrededor de las 22:30–23:00, y con ella el maglev. Si aterrizas a las 23:30, no hay metro.

Autobuses nocturnos. Existen y son baratos, pero las paradas y los horarios están en chino y no coinciden con lo que muestra un mapa occidental. Para un primer viaje, no son la opción.

Taxi oficial. Funciona toda la noche y es la salida fiable, con un recargo que sube la tarifa alrededor de un 30 % respecto al día. A esa hora la cola es corta y el mostrador de información suele estar cerrado, así que el coche se toma directamente en la acera señalizada de la puerta de llegadas.

Didi. Disponible toda la noche, más barato que el taxi, y aquí es donde la eSIM se paga sola: sin datos no hay coche, y a esa hora el mostrador de información puede estar cerrado.

Dos cosas que conviene tener resueltas antes de embarcar si el vuelo llega tarde: la dirección del hotel en chino, guardada como captura de pantalla, y 500 ¥ en efectivo. Con eso y el móvil con datos, la llegada es idéntica a la de cualquier ciudad europea.

¿Cómo se compra el billete de tren a Hangzhou o Pekín?

Tres vías, y la más cómoda necesita conexión.

  • App oficial de trenes (12306). La más barata y la que más opciones muestra, pero la versión internacional tiene una interfaz mejorable y a veces rechaza tarjetas extranjeras.
  • Trip.com. Acepta tarjeta extranjera, cobra una comisión pequeña y emite el billete en inglés. Es la vía que usa la mayoría de los turistas.
  • Taquilla de la estación. Funciona, con pasaporte y efectivo o tarjeta. La cola en Hongqiao puede ser de media hora en hora punta.

En los tres casos el billete se asocia al pasaporte, no a un papel: en la estación se entra con el documento y, en la mayoría de las estaciones, ya no hay que recoger nada. Si compras en taquilla, te dan un resguardo que también sirve.

Dos detalles que ahorran un disgusto:

  • Los trenes se llenan los viernes por la tarde y los domingos. Compra con dos o tres días de antelación si el trayecto es Shanghái–Hangzhou o Shanghái–Pekín.
  • La estación de Hongqiao es enorme. Llega con 40 minutos de margen. El GPS dentro del edificio falla, así que guíate por los carteles y por el número de andén del billete.

¿Y si el hotel no tiene wifi o va lento?

Es más frecuente de lo que dicen las reseñas, sobre todo en alojamientos boutique del casco antiguo con muros gruesos. Tres soluciones, en orden de coste:

  1. Hotspot del móvil. La más rápida y la que ya tienes pagada. Recuerda el límite de datos compartidos si el plan es ilimitado: en muchos, 1 GB al día.
  2. Un plan de datos fijos extra para el portátil. Cuesta 16 $ por 5 GB y se instala como segundo perfil sin tocar el primero.
  3. Un coworking o una cafetería con wifi decente. En Jing’an y Xuhui hay varios, y el día de trabajo sale por el precio de dos cafés.

Lo que no funciona es confiar en el wifi del hotel para una videollamada importante sin probarlo antes. Una prueba de dos minutos al llegar —abrir el correo, hacer una llamada de prueba— evita el ridículo de descubrirlo en directo.

¿Qué llevo en la mochila para no quedarme sin conexión?

Cuatro cosas, y ninguna pesa:

  • Batería externa de 10.000 mAh. Sin ella, el móvil llega a las seis de la tarde al 20 % y el pago por QR se apaga a las ocho.
  • Cable corto. Los enchufes del hotel están detrás de la cama más veces de las que uno cree.
  • Captura del QR del perfil eSIM. Por si hay que reinstalar.
  • Dirección del hotel en chino. Guardada en la galería, no en un correo que necesita conexión.

Y una quinta que no es un objeto: el mapa de la zona descargado. Amap y Apple Maps permiten guardar áreas; con eso, un corte de red deja de ser un problema y pasa a ser una molestia.

¿Por qué el GPS te sitúa en otro sitio en Shanghái?

Porque el mapa y el satélite no hablan el mismo idioma, y esto sorprende a mucha gente en su primer día.

Las coordenadas que emite un satélite (WGS-84) no se pueden usar para cartografía pública en China. La normativa exige un sistema desplazado, el GCJ-02, que introduce un error variable de entre 50 y 500 metros. Los mapas chinos lo compensan; los mapas extranjeros, no.

Traducido a la práctica:

Situación Qué pasa
Apple Maps en iOS dentro de China Usa cartografía local corregida: el punto coincide con la calle
Google Maps descargado antes de volar Desplazamiento de cientos de metros y calles dibujadas donde no están
Mapa offline de una app occidental El mismo desplazamiento, y encima sin calles nuevas
Amap o Baidu Correcto, porque nacieron con el sistema desplazado

La consecuencia es que el GPS del móvil no sirve como referencia absoluta en Shanghái, pero sí como referencia relativa: la flecha se mueve cuando tú te mueves. Lo que falla es el punto sobre el mapa, no el movimiento.

Dos hábitos que evitan perder media hora en una esquina:

  • Navega por referencias, no por coordenadas. “La salida 3 del metro, junto al centro comercial” funciona mejor que un pin.
  • Usa el plano del metro como mapa mental. La ciudad tiene una cuadrícula legible en cuanto sitúas dos o tres estaciones.

Y un detalle que se agradece: los números de portal van en orden en casi todas las calles, así que con el número y el nombre en chino se llega sin GPS. Es la razón por la que la dirección escrita sigue siendo el recurso más fiable, por encima de cualquier app.

¿Puedo recibir el SMS del banco español con la eSIM puesta?

Sí, y es un detalle que decide si puedes pagar o no. La eSIM ocupa una línea de datos; tu número español sigue vivo en la otra si no lo das de baja. La configuración que funciona: la eSIM como línea de datos, la SIM española como línea de voz y SMS, y los datos móviles de esa segunda línea desactivados.

Así recibes el código de un solo uso del banco sin pagar itinerancia, porque un SMS entrante en roaming no consume tráfico.

Lo que sí cuesta dinero es lo contrario: dejar los datos activos en la SIM española y olvidarse. A razón de 12 € por megabyte en algunas tarifas, un día de mapas por esa línea se convierte en una factura de tres cifras. El interruptor que hay que revisar antes de despegar no es el roaming general, es el de datos de cada línea por separado.

Tres casos con los que se tropieza en Shanghái:

  • La app del banco pide SMS y el móvil está en modo avión. Activa solo la línea española unos segundos, recibe el código y vuelve a desactivarla.
  • El banco usa notificación push en lugar de SMS. Funciona con datos, así que depende de que la eSIM esté bien registrada en la red.
  • El código llega a un número que ya no tienes. Es el motivo más común de bloqueo de cuenta en el extranjero, y se arregla en casa, no en Shanghái.

Si el viaje es largo, la alternativa es dejar la SIM española en un cajón y usar la app por datos con verificación push, pero conviene probarlo una vez antes de salir y no en una caja del supermercado a las nueve de la noche.

Agosto en Shanghái: 38 grados y el móvil sin red

El calor no rompe la red, rompe el teléfono. Entre julio y agosto la ciudad pasa de 35 grados con una humedad que multiplica la sensación, y un móvil al sol en la mano llega a 45 en diez minutos. A partir de ahí el sistema baja el brillo, frena la carga y, si insiste, apaga la pantalla con un aviso de temperatura.

Para quien depende del QR para pagar, eso es un problema real. Cuatro medidas que funcionan:

  • Batería externa en la mochila, no en el bolsillo. El calor de la pierna más el de la batería es la peor combinación.
  • Carga en el hotel por la noche, no en el metro. Cargar a 38 grados acelera el desgaste y a veces ni carga.
  • Funda fuera en verano. Suena exagerado y no lo es: una funda gruesa es un aislante.
  • Efectivo de reserva. 300 ¥ en billetes pequeños resuelven la cena si el móvil se apaga.

Hay un segundo efecto del calor que no tiene que ver con la temperatura: la congestión. En los pabellones del recinto ferial de Hongqiao, en el estadio durante un concierto o en el metro de People’s Square a las seis de la tarde hay decenas de miles de móviles en la misma celda. La cobertura es plena y la velocidad se hunde. No es un fallo del plan ni de la red: es física de radio. En esos sitios un mensaje de texto sale y un vídeo no.

Dicho de otro modo, el internet en Shanghái en agosto no falla por la red sino por el terminal, y por eso el plan más caro no arregla nada mientras el móvil esté a 40 grados.

Tres compras de eSIM que se arruinan en Shanghái

Los tres errores aparecen cada semana en los foros, y los tres se evitan leyendo la ficha antes de pagar.

Comprar un plan de “China” que en realidad sale por Hong Kong. Son más baratos y la letra pequeña aclara que el tráfico pasa por Hong Kong (China). Sirven si el viaje incluye la región, pero al entrar en el continente dependen de itinerancia y muchos no la incluyen. Antes de pagar, busca la palabra “continental” o el nombre de un operador chino en la ficha.

Confundir “ilimitado” con “sin límite de velocidad”. Los planes ilimitados de los tres vendedores grandes aplican una reducción tras un umbral diario, entre 500 MB y 3 GB según la marca. Para mapas y mensajes da igual; para subir fotos a la nube, no.

Comprar una SIM local pensando que es más barata. Una SIM de China Unicom con 30 GB cuesta 100–200 ¥ y es buen valor, pero exige pasaporte, registro en tienda y un rato de cola, y te deja un número chino que hay que cancelar al volver. Para una semana, contratar datos móviles en Shanghái por eSIM gana en tiempo aunque pierda unos yuanes.

La prueba rápida antes de pagar: mira si la ficha dice qué red usa en China continental y cuántos días cubre de verdad el plan. Si no lo dice, es que no lo sabe.

¿Qué hago si mi hijo se queda en el tren?

La ciudad es segura y aun así pasa: un andén lleno, una puerta que se cierra, un niño que se queda en el tren. Conviene tener el protocolo resuelto antes, porque en ese momento la red importa menos que el plan.

Lo que funciona:

  1. Un punto de encuentro por estación, no por ciudad. “Si nos separamos, nos vemos en el control de seguridad de la salida 2.” Los andenes son todos iguales; las salidas no.
  2. Compartir ubicación en tiempo real. WeChat y Apple Find My lo hacen, y los dos necesitan datos en los dos móviles. Si el niño no lleva móvil, esto no sirve.
  3. Nombre y hotel escritos en un papel en el bolsillo del niño. Suena antiguo y es lo que usa el personal del metro cuando alguien se pierde.
  4. El teléfono del hotel, no el tuyo. El personal llama al alojamiento, y el alojamiento sabe quién eres.

Con personas mayores el problema es otro: no es perderse, es no poder pedir ayuda. Un móvil con datos y el traductor abierto resuelven más que cualquier frase memorizada, y una tarjeta del hotel en el bolsillo resuelve el resto.

Un aviso que se agradece: las estaciones grandes tienen personal en el mostrador de atención y casi siempre hay alguien con inglés suficiente para llamar a un taxi. No hace falta resolverlo solo.

Dudas que aparecen con la maleta ya cerrada

¿Cuántos días de plan necesito para una semana en Shanghái? Siete días de plan cubren seis noches y el día de vuelta si sale antes de la hora de activación. Si el vuelo de vuelta es a primera hora del día siguiente, compra ocho o cuenta con el wifi del aeropuerto.

¿Funciona la eSIM en el maglev? Sí, con cobertura durante todo el trayecto. Es uno de los pocos tramos de transporte de la ciudad sin puntos negros.

¿Puedo pagar el metro con la tarjeta de crédito? En algunas estaciones hay tornos que aceptan tarjeta sin contacto extranjera, pero no es la norma. Lo fiable es el QR de Alipay o la tarjeta de transporte comprada en efectivo.

¿Hay que registrarse para usar el wifi público? Sí. Los portales piden un número chino o verificación por WeChat; sin eso, no hay acceso.

¿El plan de China funciona en el aeropuerto antes de pasar el control? Sí, siempre que hayas instalado el perfil antes de volar. La descarga dentro de China continental está restringida.

¿Y si mi hotel está en Pudong, lejos del centro? La cobertura es igual de buena en toda la zona urbana de Pudong. El único punto flojo son las zonas en construcción del este, donde la red aún no está densificada.

Cuatro pasos, del salón de casa al andén

Tres pasos antes de volar y uno al aterrizar:

  1. Compra el plan según los días reales del viaje, no según los días que estarás en Shanghái. La comparación de precios está en la guía de internet en China.
  2. Instálalo en casa, con wifi y sin prisa, y comprueba que aparece la segunda línea en ajustes.
  3. Descarga mapas y el paquete de idioma del traductor.
  4. Al aterrizar: eSIM activa, línea de datos en la eSIM, itinerancia activada en esa línea. Abre el mapa antes de salir de la terminal.

Con eso, Shanghái funciona como cualquier ciudad grande: el móvil resuelve el taxi, el metro, la comida y la entrada al museo. Y el único momento en que te quedas sin señal es el que ya sabías, el túnel.

Si aún no has elegido plan, los planes de China del sitio tienen datos desde 1,99 $ y hasta 50 GB, con las tres redes chinas y activación por QR antes de volar.

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