Internet en Japón 2026: qué velocidad hay de verdad, dónde se cae y cómo medir tu eSIM sin engañarte

Roami Team
27. October 2026
19 min de lectura
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Roami ayuda a los viajeros a mantenerse conectados globalmente con planes eSIM confiables que incluyen conmutación automática entre redes locales.

Internet en Japón: 73 Mbps de media y 10 Mbps al subir

Última actualización: 27 de octubre de 2026 | Lectura estimada: 19 minutos

Internet en Japón: 73,78 Mbps de bajada y 45 ms de latencia

La respuesta corta es que Japón tiene una red móvil excelente y que el número que más se repite en las comparativas no describe tu experiencia. La mediana nacional de bajada en la red más rápida del país, SoftBank, es de 73,78 Mbps con 45 ms de latencia, según el informe de Ookla del primer semestre de 2026.

Con 73 Mbps se hace todo: Maps, Translate, series en el tren, videollamadas. Por eso casi ninguna guía de internet en Japón dedica un párrafo a la velocidad. El problema es que ese número no es el que ves cuando abres una prueba de velocidad en tu habitación del hotel, y la distancia entre los dos números es el tema de esta página.

Tu medición no coincide con la del informe por tres razones. La primera, que el informe mide la red del operador y tú mides la red del operador más el camino que recorre tu tráfico hasta salir de Japón. La segunda, que la mediana nacional incluye a todo el mundo y tú estás en un sitio concreto a una hora concreta. La tercera, que la bajada no es la métrica que decide si tu móvil responde.

La cifra que sí importa para un viajero es la latencia con carga, y esa no aparece en ninguna ficha de producto. Explicamos qué es, cómo se mide y por qué puede arruinar un viaje que en teoría tiene 200 Mbps.

Una cuarta razón es más incómoda: el informe mide redes y tú compras proveedores. Un proveedor puede ser excelente y revender la red de otro con un camino de salida distinto, y entonces el número del operador describe una red que tú no estás usando del todo.

SoftBank gana en velocidad y Docomo en tiempo conectado a 5G

Las tres redes grandes de Japón no compiten en lo mismo, y eso hace que la pregunta cuál es mejor no tenga una respuesta única.

SoftBank lidera la velocidad. Su mediana de bajada es de 73,78 Mbps, por delante de los 67,85 Mbps de au. En 5G saca 153,55 Mbps de mediana, muy por encima de los 124,59 Mbps de Rakuten Mobile. Y tiene la latencia más baja del país, 45 ms, que en 5G baja a 42 ms.

NTT Docomo lidera otra cosa: el tiempo que sus clientes pasan conectados a 5G. Su disponibilidad de 5G es del 51,4 %, frente al 48,8 % de au, el 41,4 % de SoftBank y el 37,4 % de Rakuten. En otras palabras, Docomo está en 5G más rato aunque su 5G no sea el más rápido.

Rakuten Mobile lidera una tercera cosa que casi nadie mira y que es la más útil para un turista: la consistencia. El 89,9 % de sus muestras alcanzan al menos 5 Mbps de bajada y 1 Mbps de subida, el porcentaje más alto del país. Traducido: es la red que menos veces te deja tirado.

La trifurcación explica por qué dos viajeros pueden volver de Japón con opiniones opuestas sobre la misma marca. Uno estuvo en una ciudad con 5G y el otro pasó tres días en una zona donde su red no tenía 5G pero la de al lado sí.

La forma de decidir pasa por la red y no por la marca, y el reparto de redes entre Docomo, au y SoftBank es la lectura previa. Esta página trata de qué hacer con esa información cuando ya tienes la eSIM comprada.

Rakuten Mobile merece un párrafo aparte porque casi ninguna eSIM de viaje la usa y sin embargo es la red más consistente del país. Su disponibilidad de 5G es la más baja de las cuatro, un 37,4 %, y su consistencia la más alta, un 89,9 %. Para un turista que no hace vídeo, esa combinación es mejor de lo que parece.

El motivo de que no la encuentres es comercial: Rakuten construyó su red tarde y su acuerdo de roaming nacional con au ha sido parte de su operativa, así que los proveedores internacionales no la tienen en catálogo.

Osaka a 113,82 Mbps: la ciudad más rápida del país

Entre las ciudades más pobladas, Osaka registró la mediana de bajada móvil más alta de Japón en el primer semestre de 2026, con 113,82 Mbps. Supone un 55 % más que la mediana de SoftBank a nivel nacional, y explica por qué la gente que prueba su eSIM en Osaka vuelve entusiasmada.

Tokio no aparece en ese primer puesto y no es por falta de red. La causa es la densidad: más gente por antena, más horas punta y más edificios altos que obligan a la señal a rebotar. La mediana de una ciudad grande con millones de usuarios no es la mediana de tu calle.

La consecuencia práctica para un viajero es que la ciudad donde hagas la prueba de velocidad cambia el resultado. Un test en Osaka puede darte 150 Mbps y el mismo test tres días después en un barrio residencial de Tokio puede darte 25.

Por eso conviene medir en el sitio donde vas a usar el móvil, y no en el sitio donde es más divertido medirlo.

Un segundo factor queda escondido por la estadística por ciudad: la planta del edificio. Un hotel en un piso alto con ventana a la calle tiene mejor señal que un sótano con habitación interior, y eso vale más que cualquier diferencia entre operadores.

Si tu prueba da mal en la habitación y bien en la calle, no cambies de plan. Cambia de sitio para las llamadas.

La subida se queda en 10,11 Mbps y eso rompe tres cosas

La mediana de subida de SoftBank es de 10,11 Mbps. En 5G sube a 16,53 Mbps. Son cifras correctas para una red móvil y son la mitad o un tercio de lo que da una conexión fija en el mismo país, donde la mediana de subida pasa de 240 Mbps.

Para un turista, 10 Mbps de subida es suficiente para mandar fotos, publicar historias y hacer una videollamada. Rompe tres cosas concretas.

La primera, subir vídeo en calidad alta. Un minuto a 4K son unos 350 MB, y a 10 Mbps eso son casi cinco minutos de espera.

La segunda, la copia de seguridad de fotos si haces muchas. Doscientas fotos al día son cerca de 800 MB, y a 10 Mbps son once minutos de subida constante, que en roaming se comen la batería.

La tercera, el trabajo con archivos grandes. Subir un vídeo de diez minutos a un cliente desde el hotel es una tarea de veinte minutos con la red perfecta.

Ninguna de las tres es un problema para un viaje de turismo. Las tres son un problema para un viaje de trabajo, y esa es la primera cosa que hay que decidir antes de mirar precios.

Conviene añadir una cuarta cosa que rompe la subida y que casi nadie asocia con ella: la copia de seguridad del móvil. Un iPhone con copia automática en la nube puede intentar subir varios gigas el primer día fuera de casa, y con 10 Mbps de subida eso ocupa la conexión durante media hora sin que lo notes.

Se desactiva en Ajustes, tu nombre, iCloud, Copia de seguridad, y merece la pena hacerlo antes de volar.

216,7 Mbps de bajada con 2,6 Mbps de subida en el mismo test

Aquí está el dato que cambia la conversación. En abril y mayo de 2026 se midieron doce proveedores de eSIM para Japón en zonas urbanas, con tres sesiones por marca y Speedtest como instrumento. El resultado más llamativo no es el más rápido: es la falta de relación entre la bajada y la subida.

Un proveedor registró 216,7 Mbps de bajada y 2,6 Mbps de subida en la misma prueba, en el mismo móvil y en el mismo minuto. Otro registró 44,3 Mbps de bajada y 25,9 Mbps de subida. El primero es ocho veces más rápido en un sentido y diez veces más lento en el otro.

La explicación es de arquitectura. El primer proveedor enruta el tráfico por un punto de salida internacional y el segundo se apoya en una red local. La bajada se puede acelerar con caché y con antenas; la subida no, porque tus datos tienen que salir y volver.

Para el viajero, la traducción es una frase: si vas a publicar desde el móvil, la subida decide tu viaje más que la bajada. Y si solo vas a consumir, la subida no te importa y puedes ignorar la mitad de las comparativas.

Latencia con carga: 96,7 ms frente a 2.521,7 ms

La latencia con carga es el tiempo que tarda una respuesta mientras la conexión está transmitiendo datos. No es lo mismo que la latencia en reposo, esa que aparece en las pruebas de velocidad cuando el móvil no está haciendo nada.

En la misma prueba de doce marcas, la latencia con carga de bajada fue de 96,7 ms en el mejor caso y de 2.521,7 ms en el peor. La diferencia es de veintiséis veces, y en la práctica es la diferencia entre un mapa que gira cuando giras y un mapa que gira cuatro segundos después.

Lo interesante es que el mejor en latencia con carga fue el peor en bajada, y ese patrón se repite en cualquier medición de internet en Japón hecha con eSIM de viaje. Un proveedor con 20 Mbps de bajada registró 96,7 ms de latencia con carga, mientras otro con 44,3 Mbps registró 2.521,7 ms. El más lento en velocidad era el más rápido en responder.

No es un error de medición ni una paradoja. Pasa cuando el cuello de botella está en el camino y no en la antena: un proveedor que envía tu tráfico a un centro de datos lejano tarda más en responder aunque tenga una antena rapidísima al lado.

Un efecto secundario explica muchas quejas: la latencia con carga alta hace que las apps parezcan rotas. El mapa se queda en gris, el buscador no devuelve nada y el botón de enviar no responde, aunque la prueba de velocidad diga 200 Mbps.

Los desarrolladores de apps usan tiempos de espera de entre cinco y treinta segundos. Si tu latencia con carga pasa de dos segundos, algunas apps se rinden antes de recibir la respuesta.

Para un turista, la latencia con carga describe tres cosas que hace todo el día: abrir Maps, cargar una página de resultados y esperar la respuesta de la app del tren. La bajada describe una: descargar un vídeo.

Por qué Maps responde y la cámara de Translate no

Las dos apps que más usa un turista en Japón se comportan de forma opuesta, y la razón no es la velocidad.

Google Maps descarga una vez el mapa de la zona, lo guarda y luego hace peticiones pequeñas para la ruta y el tráfico. Una vez tiene los datos, el zoom y el desplazamiento funcionan con muy poco ancho de banda. Necesita latencia baja y una conexión estable, no velocidad.

La cámara de Translate hace lo contrario. Cada consulta sube una imagen de uno o dos megas, la procesa en un servidor y devuelve el texto. Necesita subida, y si la subida es de 2,6 Mbps cada consulta tarda unos cuatro segundos en salir.

La explicación de una experiencia que mucha gente describe sin saber por qué está ahí: el mapa va bien y el traductor va mal, con la misma eSIM y en la misma calle. No es cobertura, es la asimetría de subida.

La solución es práctica y no cuesta nada: descarga el paquete de japonés de Translate antes de volar, para que la traducción funcione sin conexión. La calidad es algo peor y la velocidad es instantánea, y para leer un menú o un cartel es más que suficiente.

Existe una segunda solución para quien traduzca mucho: usar la función de conversación en lugar de la cámara. La conversación envía audio comprimido, que pesa mucho menos que una imagen, y funciona mejor con subidas malas.

Y una tercera que casi nadie usa: escribir en lugar de fotografiar. El teclado japonés del móvil permite dibujar caracteres con el dedo, y para un cartel corto es más rápido que la cámara cuando la conexión va justa.

Con Maps hay un truco equivalente: descarga el mapa de la ciudad en la app antes de salir del hotel. Con eso la navegación deja de depender de la red para lo esencial.

El metro de Tokio: 10 a 40 Mbps entre estaciones

El metro de Tokio tiene una particularidad que sorprende a quien viene de Europa: hay cobertura en los túneles. Las líneas de Tokyo Metro y Toei tienen antenas, y eso significa que puedes mandar un mensaje entre estaciones.

Las velocidades medidas en pruebas de campo se mueven entre 10 y 40 Mbps, suficientes para mensajes, mapas y redes sociales, y justas para vídeo en alta definición de forma continua.

Bajo tierra lo que falla es la latencia, porque la señal rebota y el traspaso entre antenas es constante. Si tu eSIM depende de un punto de salida lejano, el efecto se multiplica y las páginas tardan en cargar aunque la velocidad sea correcta.

Para el viaje tipo, la conclusión es que el metro no es un agujero negro de cobertura pero sí un sitio donde conviene tener los mapas descargados. Cinco minutos de preparación en el hotel ahorran veinte de espera en el andén.

Shinkansen Tokio-Kioto: dónde se cae la conexión

El tren bala es el escenario donde más se nota la diferencia entre redes y entre proveedores, porque el móvil cambia de antena cada pocos kilómetros y a 300 km/h.

En estaciones y zonas urbanas las velocidades son buenas, del orden de 30 a 80 Mbps. En campo abierto bajan a la mitad, entre 10 y 50 Mbps. En los túneles hay una caída de unos segundos y una reconexión automática.

El tramo Tokio-Kioto está bien cubierto en general, y eso incluye el paso por zonas de montaña donde la señal existe pero es débil. No falla la cobertura, falla la continuidad: una videollamada de treinta minutos en el Shinkansen se corta por los traspasos.

Sobrevivir a eso tiene dos formas. La primera, no hacer llamadas importantes en el tren y usarlo para descargar contenido. La segunda, elegir un proveedor con red local si el tren es parte central del viaje, porque el traspaso entre antenas de la misma red es más limpio que el traspaso a través de un hub internacional.

Un detalle menor que ayuda: en el Shinkansen hay WiFi en algunos trenes y en algunas clases. Va lento y compartido, así que sirve para correo y no para vídeo.

El tramo que más se nota no es el Tokio-Kioto: son los que cruzan zonas despobladas, donde la cobertura existe pero la densidad de antenas es menor. La diferencia entre una red y otra se ve en el móvil, no en la comparativa.

Si el viaje incluye trenes regionales largos, la recomendación es la misma que para el coche: mirar la cobertura antes que la velocidad.

Tokio a las 20:00 y el móvil que marca 20 Mbps

La hora del día mueve la aguja más de lo que la gente cree. En zonas céntricas de Tokio, las mediciones de noche y en hora punta pueden caer a una cuarta parte de la cifra de media mañana.

La razón es simple: la red está dimensionada para un uso medio y la hora punta concentra el consumo en las mismas antenas. No es un fallo, es física de capacidad compartida.

Para el viajero, eso significa que una prueba de velocidad hecha a las nueve de la mañana en el hotel no predice nada de lo que pasará a las ocho de la tarde en Shibuya. Si vas a hacer una videollamada importante, hazla por la mañana.

También significa que las quejas sobre una eSIM lenta suelen tener hora. Si el problema aparece siempre a la misma hora y en el mismo sitio, es congestión y no proveedor.

Cómo probar tu eSIM en tres minutos sin engañarte

Una prueba de velocidad mal hecha es peor que no hacerla, porque genera una conclusión falsa. Las reglas que hacen que el número signifique algo son estas.

Primero, usa siempre la misma app y el mismo servidor. Speedtest permite elegir servidor; elige uno japonés si estás en Japón, porque probar contra un servidor europeo mide el viaje de vuelta y no la red.

Segundo, haz tres pruebas separadas por minutos y quédate con la mediana, no con la mejor. La mejor medición de una serie siempre es un outlier.

Tercero, mide dos cosas distintas: en reposo y con carga. La app de Speedtest da la latencia en reposo; para la latencia con carga hace falta una prueba que transmita datos mientras mide, y ahí la cifra sube mucho.

Cuarto, anota la hora y el sitio. Un dato sin contexto no se puede comparar con nada.

Quinto, no compares tu medición con la del informe de Ookla. Compara tu medición con la de ayer en el mismo sitio, que es la única comparación que informa de algo.

Sexto, y esto invalida muchas pruebas sin que la gente lo sepa: si tienes una VPN activada, la medición mide la VPN y no la red. Desactívala antes de medir y vuelve a activarla después.

Séptimo, cierra las apps que estén sincronizando. Una copia de seguridad en marcha hace que la prueba mida la cola y no la capacidad.

Si el resultado es malo y quieres saber si es tu móvil o la red, hay una prueba de dos minutos: pon la eSIM en un segundo móvil o pide a alguien con otra marca que mida en el mismo sitio a la misma hora. Si los dos dan mal, es la red. Si solo el tuyo da mal, es la configuración: APN, roaming de datos o banda.

Qué preguntar al proveedor antes de pagar

Hay cuatro preguntas que separan a un proveedor serio de uno que solo vende gigas, y ninguna está en la ficha del producto.

La primera: ¿este plan es de red local o de roaming internacional? La respuesta determina la latencia. Un plan de red local se conecta directamente a la red japonesa; uno de roaming sale por un hub del proveedor.

La segunda: ¿qué red usa en Japón y puedo cambiarla? Si el plan se apoya solo en una red y tu itinerario se sale de las ciudades, la respuesta te dice si el plan sirve.

La tercera: ¿el punto de acceso tiene límite diario? Es la pregunta que casi nadie hace, y la que arruina viajes de trabajo. Si la respuesta es vaga, es un no.

La cuarta: ¿qué pasa si la velocidad cae y no vuelve? Un proveedor con reembolso o reemisión resuelve el problema; uno sin política te deja esperando.

Las respuestas a esas cuatro preguntas están, para las marcas grandes, en la comparativa de proveedores con pruebas de velocidad, y para el caso concreto del ilimitado más vendido, en la cuenta por gigabyte de Holafly.

Una quinta pregunta separa a los proveedores serios: ¿me podéis decir por escrito cuál es la velocidad después del umbral de uso razonable? El que contesta con una cifra es transparente; el que contesta con un enlace a las condiciones generales, no.

Roaming internacional o red local: de dónde sale el retardo

La diferencia entre un plan de roaming y uno de red local es la que más afecta a la sensación de velocidad, y se explica en treinta segundos.

Un plan de red local te da una línea de una operadora japonesa. Tu tráfico entra en internet en Japón y las webs japonesas te responden rápido, porque están cerca.

Un plan de roaming te da acceso a una red japonesa, pero el tráfico puede salir por un punto del proveedor en otro país antes de llegar a internet. Cada petición viaja de Japón al hub y del hub al destino, y eso son décimas de segundo que se acumulan en cada elemento de una página.

En la prueba de doce marcas, los planes de red local tenían latencias en reposo de entre 32 y 61 ms. Los de roaming iban de 43 a 566 ms, con un caso extremo por encima de los 2.500 ms en carga.

La división no explica todo, y conviene decirlo: hubo un plan de roaming con 43 ms en reposo, mejor que varios locales. La arquitectura pesa, pero la ejecución del proveedor pesa más.

Cuántos GB gasta un día de Maps, cámara y Suica

La pregunta de cuántos gigas necesitas tiene una respuesta que se puede construir pieza por pieza, y sale distinta de la que sugiere la intuición.

Maps con navegación activa y pantalla encendida gasta entre 150 y 300 MB por dos horas, según si descargaste el mapa de la zona. Sin mapa descargado, sube.

La cámara de Translate gasta unos 3 MB por consulta. Veinte consultas al día son 60 MB, poco en términos absolutos y mucho en tiempo si la subida es mala.

Las redes sociales y la mensajería con fotos son el gasto grande: entre 300 y 600 MB al día si mandas fotos y ves vídeos cortos.

La sincronización automática de fotos es el gasto invisible: 200 fotos son unos 800 MB, y ocurre sin que lo pidas.

La Suica del móvil y las apps de tren gastan muy poco, del orden de 10 MB al día, pero necesitan conexión en el momento de recargar.

La suma realista para un turista urbano es de 1,5 a 2,5 GB al día. Un viaje de siete días son entre 11 y 18 GB, y ese número es el que hay que comparar con los planes, no el de 3 GB que sugiere la intuición.

Tres itinerarios y la red que conviene en cada uno

La red se elige con el mapa del viaje delante, y hay tres patrones que cubren casi todos los casos.

Siete días en Tokio, Kioto y Osaka. Todo urbano, todo en el eje más cubierto del país, con la red KDDI y SoftBank cubriendo sin problemas el trayecto entre las tres ciudades. Cualquiera de las tres redes funciona, y la decisión se toma por precio y por latencia. Un plan de red local con 40 ms de latencia da mejor sensación que uno de 200 Mbps con 500 ms.

Diez días con coche por zonas rurales. Aquí la cobertura manda y la velocidad es secundaria. Docomo tiene ventaja histórica fuera de las ciudades, y un plan que se apoye en esa red evita los ratos sin señal en carretera.

Dos semanas con trabajo remoto. La subida y el hotspot mandan. Un plan con 25 Mbps de subida y sin límite de punto de acceso vale más que uno con 200 Mbps de bajada y 2,6 de subida, aunque el segundo tenga mejor nota en las comparativas.

En los tres casos, la comprobación previa es la misma: que el móvil admita eSIM y no esté bloqueado. La lista de móviles que admiten eSIM resuelve la duda por modelo, y cómo se instala el perfil cubre los fallos típicos de la primera conexión.

Y en los tres casos hay una decisión que se toma antes de mirar la red: si el viaje necesita número de teléfono. La respuesta cambia el producto, el trámite y el precio, y está explicada en el trámite del pasaporte en Japón.

Cinco dudas que resuelve una prueba de velocidad

¿Mi eSIM es lenta o es la red? Compara con otro móvil en el mismo sitio a la misma hora. Si los dos van mal, es la red.

¿Por qué marca 200 Mbps y las páginas tardan? Porque la latencia con carga es alta. La bajada no describe la respuesta.

¿El 5G que veo en la barra es real? La barra indica que el móvil está conectado a una celda 5G, no que el tráfico salga por 5G. Docomo pasa el 51,4 % del tiempo en 5G; SoftBank, el 41,4 %.

¿Sirve el WiFi del hotel para trabajar? Para correo sí. Para videollamada, depende de la hora y de cuántos huéspedes estén conectados.

¿Puedo mejorar la velocidad cambiando algo en el móvil? Tres cosas ayudan: activar el roaming de datos de la eSIM, revisar el APN y reiniciar el móvil después de aterrizar. Nada de eso cambia la red, pero arregla la mayoría de los casos de velocidad mala por configuración.

Qué velocidad necesitas para cada cosa que harás

La pregunta útil no es cuánta velocidad hay, es cuánta necesita cada cosa. Con esa tabla delante, las comparativas dejan de ser un concurso de números.

Mirar el mapa y navegar necesita entre 1 y 3 Mbps de bajada y una latencia baja. Es el uso menos exigente en ancho de banda y el más exigente en respuesta.

Mandar mensajes con fotos necesita entre 2 y 5 Mbps de subida. Una conexión de 2,6 Mbps de subida empieza a notarse justo aquí.

Traducir con la cámara necesita entre 3 y 8 Mbps de subida, porque cada consulta sube una imagen. Es el uso que más sufre en conexiones asimétricas.

Escuchar música en streaming necesita 0,3 Mbps. Ver vídeo a 1080p, entre 5 y 8 Mbps. Verlo a 4K, entre 15 y 25 Mbps.

Una videollamada de trabajo a 720p necesita 1,5 Mbps de subida y 1,5 de bajada, más una latencia por debajo de 150 ms. El último número es el que rompe las llamadas, no la velocidad.

Subir un vídeo de un minuto a redes necesita entre 8 y 12 Mbps de subida si quieres que tarde menos de un minuto.

Con esa lista, la mayoría de los viajes se resuelven con 10 Mbps de bajada y 5 de subida. Un móvil no se siente rápido por la velocidad. Se siente rápido por la latencia.

El WiFi del aeropuerto y el del hotel: qué esperar

El WiFi gratuito de Narita, Haneda y Kansai funciona y es lento en hora punta. Sirve para mandar un mensaje y consultar el tren, no para instalar una eSIM con prisa.

El WiFi del hotel es mejor y tiene dos problemas clásicos. El primero, la autenticación por portal cautivo, que en algunos móviles impide que las apps funcionen hasta que abres el navegador. El segundo, la saturación a la hora de dormir, cuando todos los huéspedes vuelven.

Para el trabajo remoto, la prueba que vale es una videollamada de cinco minutos en la habitación a la hora a la que la harías de verdad. Una medición de velocidad no dice nada sobre la estabilidad, y la estabilidad es lo que rompe una llamada.

La conclusión que ahorra dinero: el WiFi del hotel no sustituye a los datos móviles, los complementa. Sirve para descargar el mapa de la ciudad y las series antes de salir, y para nada que necesite estar en movimiento.

Qué banda y qué APN revisar al aterrizar

La mayoría de los casos de velocidad mala en los primeros treinta minutos no son de red, son de configuración. Tres ajustes resuelven casi todo.

El primero es el roaming de datos de la eSIM. En iPhone está en Ajustes, Datos móviles, y en Android en Red e internet, Redes móviles. Si está desactivado, la eSIM se conecta a la red y no cursa datos. Es el fallo más común, y el más fácil de arreglar.

El segundo es el APN. La mayoría de las eSIM de viaje lo configuran solas al escanear el QR, pero algunas necesitan que lo escribas a mano. Los valores están en el correo de activación y en el tutorial de instalación.

El tercero es la selección de red. En Ajustes, Operador, se puede elegir red manualmente. Si el móvil se ha quedado enganchado a una red con mala señal, forzar la selección automática lo arregla.

Después de cambiar cualquiera de los tres, reinicia el móvil. Un consejo de soporte técnico de los de toda la vida, que funciona más veces de las que admite la estadística.

Diez números que conviene apuntar antes de comprar

Si esta página se resume en diez cifras, son estas. Sirven para comparar un plan con otro sin volver a leer nada.

73,78 Mbps es la mediana de bajada de la red más rápida del país, y es el techo realista de un buen plan en una ciudad grande.

10,11 Mbps es la mediana de subida de esa misma red, y es el número que decide si puedes publicar desde el móvil.

45 ms es la latencia en reposo de esa red, y por debajo de 100 ms la sensación es buena.

96,7 ms es la mejor latencia con carga medida entre doce proveedores de eSIM, y es el número que describe la respuesta real.

2.521,7 ms es la peor latencia con carga medida en esa misma prueba, y describe una conexión que se siente rota aunque marque 44 Mbps.

216,7 Mbps es la bajada más alta medida en esa prueba, con 2,6 Mbps de subida en el mismo minuto.

51,4 % es el tiempo que los clientes de Docomo pasan conectados a 5G, el porcentaje más alto del país.

89,9 % es la consistencia de Rakuten Mobile, el porcentaje de muestras que superan 5 Mbps de bajada.

113,82 Mbps es la mediana de bajada de Osaka, la ciudad más rápida entre las pobladas.

20 a 40 Mbps es lo que se mide en el metro de Tokio, suficiente para todo menos vídeo continuo en alta definición.

Con esas diez cifras y una prueba propia hecha en el sitio correcto, no hace falta leer ninguna comparativa más.

Fuentes, fechas y lo que Speedtest no mide

Los datos de red de este artículo vienen del informe de conectividad de Japón del primer semestre de 2026 de Ookla, que cubre de enero a junio y separa las métricas por operador. Las cifras de SoftBank (73,78 Mbps de bajada, 10,11 de subida, 45 ms), las de au (67,85 Mbps), las de 5G (153,55 Mbps y 42 ms) y las de disponibilidad de 5G (51,4 % de Docomo, 48,8 % de au, 41,4 % de SoftBank, 37,4 % de Rakuten) salen de ahí.

El análisis independiente de esas mismas cifras, con la comparación entre velocidad y disponibilidad, está en la nota de TelecomLead sobre el informe, que es útil porque ordena los cuatro operadores por criterio en lugar de por marca.

Las mediciones por proveedor de eSIM, con los 216,7 Mbps de bajada y los 2,6 de subida, proceden de una prueba comparativa de doce marcas hecha en abril y mayo de 2026 sobre zonas urbanas, con tres sesiones por marca y Speedtest como instrumento. Son datos de terceros con interés comercial en el sector, así que valen como orden de magnitud y no como sentencia.

Las cifras por tipo de zona, con los 10 a 40 Mbps del metro y los 10 a 80 Mbps del Shinkansen, provienen de pruebas de campo publicadas por un proveedor local, que también tiene interés en el resultado. Las incluimos porque coinciden con lo que describen los viajeros y porque no hemos encontrado una medición independiente con ese nivel de detalle.

Conviene una advertencia sobre las cifras de Ookla. El índice global de Speedtest para Japón publica una mediana móvil distinta de la del informe, porque mide otro periodo, otra muestra y otro conjunto de dispositivos. Dos productos de la misma casa pueden dar números diferentes sin que ninguno esté mal.

Ninguna prueba de velocidad mide lo que más se nota: si el mapa gira cuando giras, si el traductor devuelve el texto antes de que te vayas y si la página del tren carga en el andén. Para eso no hay número, hay experiencia, y la experiencia se parece más a la latencia con carga que a la bajada.

La misma pregunta se busca en inglés de tres maneras, esim japan, japan esim y e sim japon, y en español suele aparecer como SIM Japón a secas. Quien compara marcas añade el nombre del proveedor a la consulta, del tipo japan esim airalo, y acaba en la misma tabla de precios. Si tu duda es de precio y no de red, la comparativa de los diez proveedores ordenados tiene la lista completa, Si lo que te frena es el trámite del pasaporte, lo que exige la ley japonesa desde 2026 explica por qué una eSIM comprada en España no pasa por el mostrador. Y si dudas entre datos y pocket WiFi, las cuentas de los tres canales están hechas con los mismos números de esta página.

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